sábado, 5 de octubre de 2013

Everardo Sámano con sus espontáneas fotos en pos de la España Chiquita en Salvatierra, Gto.

La Marquesada, en tanto que es un festival reciente, presenta la oportunidad de construir un estilo que devele aspectos agazapados la identidad de Salvatierra, Gto.
A partir de una concepción estética que una todos los elementos locales que están unidos por la vida cotidiana y por el imaginario local, hay que buscar la creación de formas de belleza originales, es decir que la forma, la estructura, el diseño trasmitan una experiencia estética a partir del todo del municipio.
En el conjunto de fotos que presentamos, tomadas por Everardo Sámano, encontramos expresiones de sensaciones agradables, de gusto por el panorama, de unidad de imagen urbana. La tarea es crear para el próximo festejo de la ciudad elementos creativos que nos presenten a la ciudad cotidiana y rutinaria desde formas insospechadas para el salvaterrense común ocupado en quehaceres económicos alejados del arte, que están más próximos a calcular la satisfacción de necesidades primarias que a contemplar a  la ciudad de Salvatierra buscando  ángulos artísticos, tanto en la poesía, como en la arquitectura, el vestido, la música, el baile, la pintura, la escultura, la gastronomía, los aromas y las tradiciones y costumbres. Cuestiones que si son parte de la misión del blog Arcadia Salvaterrense, así que presentamos esta serie de tomas fotográficas y sus comentarios.

Las fotografías fueron tomadas por Everardo Sámano Herrera, que se advierte tienen como finalidad principal guardar una memoria del desfile dado que en ella participa su hija. La otra motivación es parte de lo que considera su deber en tanto directivo del servicio público municipal en el área de desarrollo urbano y ecología. Y una de sus metas es comunicar la tradición de Salvatierra para difundir sus características propias de identidad histórica.
En la imagen que se presenta se nota que a los elementos tradicionales de vestidos con olanes y colores llamativos que tienen una unidad con el color de las fachadas y los sus vanos de la ventanas así como con los decorados de floresta en los copetes de las ventanas y puertas.
El diseño del banner que lleva la leyenda de "Marquesada 2013", podemos advertir que el color blanco, las letras estilizadas con alusiones a cuernos y las sombras oscuras que figuran a dos toros que se encuentran, desentona con el conjunto visual.

El color azul de la fachada hace que resalte el color fiusha del vestido de la modelo con vestido tradicional, donde el color de los olanes permite darle unidad visual. La peineta se pierde entre el color del poste,-que deberá de eliminarse para el próximo desfile- y resalta de manera agresiva el blanco de la leyenda con tipos de letra lisos, puntiagudos y planos que no armonizan con el ondulado del vestido.

La leyenda blanca se sale de la composición de colores, los tonos amarillos de la fachada a lo lejos con el vestido dan la sensación de espuma fresca del río Lerma, dandole gracia a la pose de la jovencita que camina.

Esta imagen nos da un estilo claro de paisaje de la época porfiriana, la del siglo XIX.

Bien por la toma, se descompone por el el caballo incompleto que aparece. 

Excelente foto de época, con el defecto de que no retrata al caballo de manera completa, se corta en las patas.

Este paisaje salvaterrense mejorará enormemente cuando no haya cables y postes y el piso del pavimento ya no se vea tan maltratado.

A esta foto, que es estelar, la arruina el agua tirada en el arrollo y el pavimento con cuarteado.

Excelente conjunto armónico de colores, habrá que mejorarla sin el poste el año que viene y un pavimento más turístico.

Una foto muy agradable a la vista.

La foto corta el copete alto de la fachada, que sería una bien logra armonía con la peineta que resalta el sentido del adorno de copete de la Princesa, -esperemos mejorar la toma porque deberá de restaurarse la floresta del copete de la fachada-, Gracias a la expresión facial de la Señorita Turismo se trasmite una emoción de simpatía.
Gracias a que el carro se pierde por su  color 
oscuro, la toma  logra capatar el estilo de la época que expresa. 

Foto que logra captar los elementos identitarios de la ciudad de Salvatierra, vestimenta regional hispana, de colores armónicos con los colores coloniales de la fachada porfiriana, cuyo periodo ha sido el de mayor propsperidad histórica para la ciudad y se conserva con mucha limpieza original.

Se pierde el copete de la fachada que hubiera dado una línea de continuidad con la peineta que lleva de copete la reina de Moroleón, con su mantilla que logra armonizar con el copete de la puerta principal de la fachada,-aunque derruida la decoración de la floresta del copete, y que el año próximo estará completamente restaurado-, y por otra parte se pierde el sentido de profundidad por no presentar el final de las calles. Se corta el vestido en sus olas finales, pero le da fuerza a la fotografía el saludo de la Reina de Moroleón.

Una excelente armonía cromática se capta en esta toma fotográfica.

Un contraste de colores y formas que logran resaltar el saludo de la Princesa de Salvatierra.

La foto trata de trasmitir una acción dinámica del desfile, la lluvia de claveles.

El apisaje del piso es una ruina, los postes afean la perspectiva de fachadas, pero luce bien el carro mazda de Chente.

De nuevo se cortan las ondulaciones del vestido circular, bien pensado por la modista para que luciera en el cofre del carro, el color a tono con la fachada. De nueva cuenta el poste verde y el anuncio de las pizzas arruinan la posibilidad estética de la toma.

Se corta la mano y los copetes de floresta, pero la modelo le da gracia a los claveles, a las canastas de mimbre y a la espuma del vestido.

La foto capta una forma de trazo en el color, la extensa falda de la Manola hace una linea inclinada con las líneas verticales del color azul. 

Una toma que capta la sonrisa y la angustia de participar en el desfile.

Foto que capta la felicidad.

Foto tomada a la carrera, resaltando la cara del chófer del carro.

Bella foto que indica un movimiento de obsequiar un clavel, se perdona que corte dos dedos de la mano.

El color amarillo del cofre del carro nos refiere al piso por lo que la toma cata la intensión llamativa de quienes hicieron la composición del cuadro con los colores del vestido.

Una sonrisa tímida y un encuadre de la toma bastante descompuesto. Los colores son contrastantes entre vestido y fachada.

Esta toma si Salvatierra, México. La Manola entra de manera perfecta a unir los dos colores de la dos fachadas principales del paisaje del jardín. El color del carro se desvanece y se logra unir el color de las crestas de los olanes del vestido con el café de la fachada de al fondo; y el color de la blusa azul del vestido con el azul de la primera fachada. brillante toma, felicidades para la Manola.

Por fin la toma de un vestido completo, cae muy bien sobre el automóvil.

Un toma de paseo y lluvia de claveles.

Disonancia de colores, pero la caída extendida del vestido es descompuesta por la cara del conductor que se asoma por la ventana con una expresión de preocupación.

Una toma que capta la representación del periodo histórico salvaterrense del tiempo de las haciendas con sus calandrias y mozos de la cuadra de caballos.

La composición escenográfica correcta se pierde porque las riendas nunca las debe de llavar una dama.

No combina el azul de la calandria con el rojo y amarillo de la Manola que pasea por la ciudad.

La leyenda que le da nombre al paseo de manolas, ni en este paisaje encaja estéticamente.

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