martes, 31 de enero de 2012

Los túneles virreinales de la ciudad de Salvatierra, Gto.

Dren de desagüe en la casona antigua, el caño está tapiado de otro túnel para prevenir la introducción de víboras que anidan en el túnel ya tapiado.

Nótese la anchura y profundidad que se guardó para dejar correr el drenaje doméstico actual, abajo subyace un túnel.

     La existencia de grandes drenajes de desagüe que corren por entre los conventos, haciendas y casonas de la ciudad de Salvatierra han avivado la imaginación popular en nuestra época. Existen leyendas de supuestas escapadas nocturnas de frailes franciscanos y carmelitas, quienes abandonando los apacibles recintos conventuales se introducen a los drenajes por donde pueden caminar erguidos para llegar a casonas donde infieles esposas o doncellas descocadas los esperan. Versiones relatadas por los mismos hermanos de religión que se dieron cuenta de ello en los años de vida colonial.
Y efectivamente existen un dranje de desagüe de dimensiones suficientes para recorrerlo caminando, así lo constate personalmente en una vieja casona ubicada en la calle que se llamaba entonces la calle real, donde vivían los españoles de calidad.
     Preguntándome sobre el sentido que le dieron los fundadores a la construcción de los túneles que, incluso, cuentan que uno conecta al convento del Carmen con la hacienda de San José del Carmen.
La respuesta a tan magnífica construcción realizada desde la fundación de la ciudad, la encontramos en la urbanística romana. Roma construyó grandes drenajes para desagüar los baños públicos de aguas termales a la que eran tan aficionados los centuriones y patricios de la ciudad, así como para dar limpieza al Coliseo, mercado y demás edificios públicos monumentales, como el Panteón y el Senado.
     Roma era una ciudad guerrera que estaba consciente de la pretensión de todo el mundo bárbaro de atacar al corazón del Imperio conquistando la ciudad, tal como lo intento el general Aníbal.
     Los urbanistas romanos construyeron los drenajes de desagüe como túneles de comunicación entre los grandes edificios públicos y las residencia de los patricios y senadores, dándoles dimensiones suficientes de anchura y altura en arco afilado como para que pudieran transitar soldados romanos con escudo, casco y lanza. Además construyeron lugares subterráneos de descanzo en forma de habitaciones entre los drenajes, con la finalidad de residir en ellos por días o semanas si la ocupación de Roma era muy intensa.
     Esta estrategia de defensa urbana era conocida en el mundo antiguo, por lo que las Ordenanzas de Felipe II para la fundación de ciudades novohispanas determinaba la construcción de drenajes con el tamaño suficiente para fungir como vasos de comunicación, con la finalidad de que los vecinos pudieran aprovecharlos para defender la ciudad ante una ocupación agresiva por ejércitos extraños y hostiles a la población nativa. Tal es el caso de la muy noble y leal ciudad de San Andrés de Salvatierra, que fue edificada siguiendo puntualmente las ordenanzas urbanísticas de la Corona española. Es por ello que tenemos esos enormes drenajes bajo las casonas y bajo lo que eran las huertas conventuales, comunicándose con las haciendas españolas.
     La estrategia defensiva subterránea de la ciudad de Salvatierra la  protegió a lo largo de los convulsivos periodos de guerras intestinas, jamás fue ocupada por ningún ejercito hostil a los vecinos nativos. Ni en la guerra de Independencia algún grupo pasó la noche o la tomó como botín para saquearla y abusar de las codiciadas mujeres de la ciudad; ni en la Revolución Mexicana y ni mucho menos en la Guerra Cristera. No tenemos noticias de que hayan pasado la noche destacamentos contrarios a las simpatías de la clase dirigente. Sólo Ramón López Rayón estuvo un corto periodo y fue derrotado de manera sorprendente por Agustín de Iturbide, ¿pudo enviar Iturbide soldados al interior de la ciudad empleando los túneles del drenaje de los carmelitas y los franciscanos?.
     Indudablemente que los ejércitos en pugna sabían de la existencia de los túneles en la ciudad, por ello fueron cautelosos y jamás entraron sin permiso a pasar la noche en las plazas y portales de Salvatierra.
     La muy noble y leal ciudad de San Andrés de Salvatierra fue una urbe edificada con los más avanzados adelantos científicos y humanistas existentes en la primera mitad del siglo XVII, el Siglo de las Luces.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

muy pero muy buena informacion senor zarate,y efectivamente como usted dice,los ciudadanos salvaterrenses se basan en estas historias pera fantasear o inventar leyendas,pero acaso habra algo de verdad en esas leyendas.....

Anónimo dijo...

quisiera saber mas acerca de la epoca de la revolucion en salvatierra que interesante...

Anónimo dijo...

El conocido como "SIGLO DE LAS LUCES", no fue el XVII, sino el XVIII.

anonima dijo...

Hay una casa cerca de la parroquia de la Luz q dice haber dado posada al cura Hidalgo durante la independencia. Esto no es cierto??

pablozavalar dijo...

Muy enriquecedora historia de nuestra querida ciudad. Gracias por su tiempo y por compartir Sr. Zárate.

Valle verde dijo...

Muy buena e interesante información. Gracias Pascual.
Saludos