martes, 3 de diciembre de 2013

Luis Castillo y Gustavo Ramirez Gasca recibieron premios de reconocimiento por la LVII Legislatura

El Congreso de Guanajuato cada año fomenta el reconocimiento de los valores cívicos que fortalecen el tejido social y la vida de las instituciones públicas.

Entrega las medallas "Miguel Hidalgo" y "Diego Rivera", además de premios al Servicio Civil, al Mérito Educativo, a la Salud y demás.
Las ceremonias para entregar medalla y diploma como premios a los ciudadanos son una inmejorable ocasión para encontrar a quienes conocemos por crónicas institucionales. El profesor Gustavo Ramirez Gasca tiene una historia grabada en los archivos de fundación de la escuela primaria "La Reforma" de Salvatierra, documentos donde conocí de su formación normalista y de su trabajo docente cuando realice, por iniciativa propia, una memoria para conmemorar los 50 años de labor educativa en
1992. Así que saludar al profesor Gustavo Ramirez Gasca en su silla de ruedas con su diploma en las manos y la medalla al Mérito Educativo colgando de su cuello, felicitándolo por sus primeros años como profesor en la escuela primaria artículo 123, "La Reforma" le fue una agradable sorpresa, sobre todo porque me dijo en la breve conversación, que era muy joven para haber sido su alumno en Salvatierra. Le dije que lo conocía por haber realizado una investigación de las didáctica de la escuela "La Reforma", que fue reconocida como la mejor escuela primaria de México en 1946. Todo esto ocurrió en la comunidad de Corralejo, municipio de Pénjamo, Gto. 

Luis Castillo Pérez recibió en esa ocasión medalla y diploma al Servicio Civil. Recuerdo que cuando el entonces diputado José Antonio Cruz Rodríguez le comunicó que sería reconocido en la ceremonia del Natalicio de Miguel Hidalgo por el Congreso de Guanajuato, dijo que las necesidades del Asilo "Villa de las Rosas" eran muchas como para tan solo recibir un homenaje, que de algún modo ya se sentía cansado. 
La energía de don Luis fue de gran vitalidad, a él me toco escucharlo en su última conferencia haciendo memoria de su experiencia de trato personal con don Federico Escobedo Tinoco en 1939.
Como Cronista siempre intervino en las ceremonias haciendo historia de los momentos de aniversario de las instituciones, recuerdo su relato histórico de la gestión del edificio del Hospital Civil de Salvatierra al lado del que fuera el director que realizó el cambio del Convento de Capuchinas a la calle de Ocampo, el doctor Miguel Zárate Sánchez.
También cuando en la ceremonia de inauguración del piso de cantera y nuevas fuentes en los pasillos del jardín grande, hizo mención a quienes sembraron los árboles de magnolias, quién construyó el kiosco y en que año se había inaugurado el alumbrado público con luz eléctrica.
Tenía especial predilección por el barrio de "Canta Ranas", por ser el primer asentamiento humano de donde surgió la ciudad, y daba una charla a los vecinos del barrio cada vez que realizaban la fiesta de San Nicolás de Bari, les decía que ellos eran también conocidos en los documentos del archivo histórico como el barrio del Señor de la Clemencia, y como el de Los Oficios.


La representación partidista en la LVII Legislatura del Congreso del estado de Guanajuato se guió en sus propuestas por buscar a salvaterrenses para reconocer su mérito como personas con valores útiles más allá de la localidad municipal, en tanto la filosofía social cristiana del Partido Demócrata Mexicano, de inspiración por valores humanistas integrales.

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