Certificación de conocimientos

Certificación de conocimientos
La nueva forma de recibir reconocimiento de competencias, ahora en Salvatierra, Gto.

martes, 10 de julio de 2012

Conclusión sobre cómo es nuestra identidad cultural salvaterrense.

Quiero manifestarle un agradecimiento a quienes siguieron visitando el blog de Arcadia Salvaterrense durante este periodo de campaña electoral, repleto de fotografías con el rostro de miles de salvaterrenses a quienes salude de mano.
Quiero manifestarles que las acciones de campaña me dieron la ocasión de hablar de los temas que por mucho tiempo he escrito en estos posteos del blog, y sobre todo de hablar de mis emociones y vivencias salvaterrenses, pero sobre todo pude criticar a políticos del municipio que bien merecían una llamada de atención.
Ahora habrá que retomar el camino con nuevos senderos, de alguna manera concluyo que el tema de estudio desarrollado en estos años llegó a su agotamiento, nada hay sobre Salvatierra que pueda resultar significativo en un futuro. Así que eliminaremos la vocación de estar realizando un trabajo de identidad cultural y saltaremos a lo universal en estas páginas.
Ramón López Velarde, ese tierno poeta jerezano que disfrute en Zacatecas el año pasado, en los cien años de la publicación del poema mayor "Suave Patria", escribió que su ciudad natal, y el mundo tenían forma de mujer, que veía en la naturaleza a la mujer amada con sus ojos y su cuerpo, y que en la mujer amada veía el sentido del mundo y de las cosas, su significación y belleza.
Bueno Salvatierra no deja de ser lo mismo para todos los hombres y mujeres de sensibilidad, pero desde ahora hay que abrirnos a los anchos horizontes al mundo literario entero.
Salvatierra se agotó como objeto de estudio con esta campaña electoral, simplemente podemos concluir que seguiremos igual sin cambiar, repitiendo las mismas tomas fotográficas, publicando los mismos datos históricos, repitiendo los mismos funcionarios públicos de los últimos 20 años y teniendo los mismos prejuicios sociales de siempre.
Y esta manera de ser es una situación ontológica, es parte de nuestro ser biológico y composición neuronal, y así somos felices.