lunes, 31 de mayo de 2010

La fiesta del 2 de junio en el convento franciscano de Salvatierra, Gto. por Luz Paola López Amescua



En el templo de San Francisco, al entrar por el lado derecho, se encuentra una capilla donde reposan los cuerpos de tres mártires de la Guerra Cristera; dos de ellos son del estado de Michoacán: fray Humilde Martínez y fray Junípero de la Vega, el tercero es fray José Pérez.
El museo dedicado al párroco José Pérez se 
localiza en la entrada del convento de San Buenaventura. Es un pequeño cuarto con puertas de cristal, en medio de la habitación sobresale una cama de latón oxidada, propiedad del sacerdote, al igual que los demás objetos que se encuentran en las vitrinas del lado izquierdo: ropa, libros, cruces, vendas ensangrentadas y algodones, el sudario donde su cuerpo fue colocado, entre otros objetos.
La pared central muestra fotos de cuando murió y de las personas que lo acompañaron. En el muro derecho se pueden observar otras fotos, éstas son de su juventud y su ministerio sacerdotal.

El 2 de junio de cada año es la fecha en la cual los salvaterrenses celebran al sacerdote mártir, recuerdan ese día la exhumación de los restos que se trasladaron del panteón municipal al templo de San Francisco. Un día antes a la celebración, comenta Alicia Gómez, encargada del museo, y de otras provincias, como Querétaro. Las conmemoraciones del 2 de junio empiezan en la mañana con la misa de 7:30 y terminan con la celebración eucarística.…salen y entran del museo a dar sus limosnas, sus milagros, a traer sus testimonios y todo eso, ya después salen a disfrutar lo que es la fiesta, que se hace alrededor de aquí, hacen comida.
Traer milagros implica llevar al templo algún objeto con significado religioso (crucifijo, escapulario, medalla, estampa…) o pequeñas figuritas en plata, cobre u oro, que representan brazos, piernas, corazones, manos u otra parte del cuerpo, en agradecimiento de algún favor recibido por parte de un santo o deidad (la curación de una enfermedad de la propia persona o algún pariente, el alcanzar un logro, etcétera.).
llegan a Salvatierra las peregrinaciones procedentes de los municipios vecinos. He visto gente que luego entra hincada y llorando, dando gracias a fray José Pérez del milagro que les hizo...Posteriormente se celebra una misa a las 12:30 del día, a donde asisten más personas. Cabe mencionar que en ambas ceremonias los sacerdotes bendicen aceite que las personas llevan, con el fin de usarlo para curarse de dolencias y males. Esta tradición surgió debido a que las consejas populares cuentan que de la tumba del sacerdote, cuando su cuerpo estaba depositado en el panteón local, brotaba aceite...lo bendicen los padres, no se vaya con la finta de que es el de la tumba, no, porque mucha gente eso confunde, entonces no, el aceite el padre lo bendice con una bendición especial que ellos hacen. Incluso hay gente que viene de fueras nada más por el puro aceite. Se lo untan en el dolor que ellas sientan, hay gente que se lo toma, inclusive los padres cuando supieron que se lo tomaban, ya bendicen dos tipos de aceite, el de untar y el de tomar (entrevista a Alicia Gómez).


Alicia comenta que las personas son muy especiales en cuanto a este aceite, pues sólo quieren el que bendicen ese día: “...mira, hay a veces que el padre les dice ‘tráiganse su aceite, yo se los bendigo’, ellos no se van conformes, quieren de ese día, así es la gente”. Así como bendicen aceite, también bendicen hierbas medicinales: Las hierbas porque es la fe que ellas tienen de que..., de que..., este, llegan a bendecir y ya hacen su tesito y a la hora de tomárselo se lo toman pidiéndole a fray José Pérez les alivie aquel dolor, y su creencia y su fe es de que porque aquí es la bendición, es la fe viva que ellos representan.

jueves, 27 de mayo de 2010

Los muros de la ciudad, una expresión de la educación actual.

Los espacios y edificios públicos son referentes didácticos del aprendizaje educador o deseducador. Los contrastes en el centro de la ciudad son verdaderamente elocuentes. Vemos el muro exterior de la entrada privada al claustro menor del convento del Carmen, está completamente rayado con firmas y nombres. Las manifestaciones juveniles de parejas y firmas autógrafas son una evidente muestra deseducadora. Ver las rayar personales de los adolescenes en los espacios donde todos convivimos es una clara muestra de la carencia de una educación ciudadana en las escuelas.
La propuesta del superior del convento, fray Alberto es repintar. La propuesta desde la pedagogía social es llevar a cabo un programa de educación para la conservación del patrimonio cultural edificado universal entre los niños y jóvenes del municipio.
El grupo del taller de Jóvenes emprendedores del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Salvatierra participó el martes 25 de mayo, en un recorrido explicativo del sentido cultural de los portales, jardines, puertas y retables del convento del Carmen. Las conclusiones que redactaron apuntan a señalar la completa ausencia de enseñanzas sobre los temas explicados. Afirman que ese conocimiento de la ciudad, es parte de su tarea de conocerse a sí mismos. Proponen que sea parte de los contenidos de enseñanza de los niños de las escuelas, pues saben que pocos jóvenes se interesan por los temas de la ciudad, y muchos menos en su historia, pues no tienen un referente de experiencias de aprendizaje obtenido en algún grado escolar.
La metodología y contenidos ya están elaborados, y son metodologías exitosas en ciudades patrimonio cultural de la humanidad.
Los artículos de este blog Arcadia Salvaterrense, exponen contenidos enseñables para lograr generar una identidad positiva y emprendedora en toda la población por preservar la belleza de los monumentos históricos que posee la ciudad de Salvatierra.
Simplemente el festival de la marquesada hará obligatorio embellecer las fachadas y portales de la ciudad, pero si no hay una educación municipal sobre el respeto a lo público, el embellecimiento sólo durará los tres primeros días después de haber repintado.
Una tarea positiva de la actual administración municipal: ir más allá de repintar, educar para preservar lo pintado.

martes, 25 de mayo de 2010

La traza urbana colonial de Salvatierra, un documento paleográfico por Miguel Alejo

Crónicas de Salvatierra


La visión de los Religiosos Carmelitas sobre la traza urbana de la ciudad de Salvatierra

Miguel Alejo López
Cronista de la Ciudad de San Andrés de Salvatierra




Durante la Colonia la ciudad nació y creció a la sombra de los Religiosos del Carmelo. Ellos nos dejaron un rico patrimonio arquitectónico difícil o casi imposible de igualar en la actualidad, con edificios que se han convertido en símbolos innegables de la identidad salvaterrense, además del convento de San Ángelo Mártir, están el portal de la Columna, el puente de Batanes, y las soberbias construcciones de las haciendas de San José del Carmen y Maravatío del Encinal. Pero indudablemente, y quizá la más rica de sus herencias culturales sea la traza urbana que en la actualidad conforma una gran parte del centro histórico.

Sobre este aspecto de conformación urbana existe en un acta del acuerdo conventual celebrado por los religiosos carmelitas del convento de San Ángelo Mártir en san Andrés de Salvatierra, el veintiuno de febrero del año de mil setecientos cinco: “para tratar asuntos sobre la formación de las plazuelas en el centro de la ciudad, para una mejor policía y ornato del convento de Nuestra Señora del Carmen”, que por su importancia se le puede calificar de “documento madre”, ya que con las decisiones en ella contenidas se formaron y se conformaron las actuales plazas céntricas de la ciudad como la plaza de los Fundadores, el jardín de Zaragoza, la plazuela del Diezmo o de la Ermita, se legalizó el trazo correcto de la calle Hidalgo del jardín de Zaragoza hasta la fábrica Reforma, así como la apertura primitiva de la actual calle de Colón. Por tanto, es un documento valioso sobre el desarrollo urbano de la ciudad de Salvatierra. El documento en cuestión es el siguiente:

“Padres Prior y Conventuales del Convento de Nuestra Señora del Carmen de esta ciudad de San Andrés de Salvatierra, convienen a saber: el Reverendo Padre Fray Juan de Santa Teresa, Prior, Fray Diego del Espíritu Santo, Fray Bernardo de San José, Fray Juan de la Encarnación, Fray Franco de los Santos, Fray Diego de San Juan Bautista, Fray José de la Presentación, Fray Miguel de la Ascensión, Fray José de Santa María, Fray Ambrosio de San José, Fray Sebastián de la Virgen. Juntos y congregados al son de campana traída, como lo hacemos para tratar y confirmar las cosas de propio de convento por los religiosos de nueve que en el presente somos y en adelante fuesen, por los que prestamos voz y causión de este grato indicatum salvendum a que se sujetarán y pasarán por lo contenido de esta escritura y la aprobarán y ratificarán en bastante forma sin reclamarla en manera alguna. Se expresa obligación que para ello hacemos de los propios y rentas de esta acta, a un lado de la calle que va a dar al molino de los hijos y herederos de Diego Delgado, que por la parte del norte con casas que fueron de Juan González y por el sur con la casa de José Bravo de Lagunas, y por el poniente con las que posee don José Tamayo de Contreras y por el oriente hasta topar con la cerca de un convento, calle en medio. Que el Cabildo, Justicia y Regimiento, hizo merced para mayor policía y ornato de Nuestra Señora del Carmen, la cual está aprobada y confirmada por el Excelentísimo Señor Marqués de Mancera, virrey que fue de esta Nueva España, cuyo tenor de uno y otro es como sigue: - Don Antonio Sebastián de Toledo Molina y Salazar, Marqués de Mancera, Comendador de la Cinco Villas, Tesorero General de la Orden de Alcántara, Comendador de Puesta Llano en la de Calchana del Consejo de Guerra de Su Majestad, Virrey Lugarteniente Gobernador y Capitán General de esta Nueva España y Presidente de la Real Audiencia de ella. - Por cuanto ante mí se presentó un memorial con el de los recaudos que en él se refieren es como se sigue. - Excelentísimo Señor Brigadier Miguel de Carriedo, abogado de esta Real Audiencia, en nombre de Agustín de Carranza y Salcedo, Escribano Público y de Su Majestad y Alguacil Mayor de la Ciudad de Salvatierra y de Doña María de Carriedo, además consorte, cuyo poder muestra con el juramento y solemnidad necesaria. Dice que en virtud del privilegio de Su Majestad al Cabildo y Regimiento de dicha ciudad, hizo a sus partes merced y vecindades, caballerías de tierra contenidos en los recaudos originales que mi privilegio presenta sólo otra solemnidad, a la vez suplica que habiendo confirmado las mercedes. Agustín de Carranza y Salcedo, Alcalde de Alerta y Alguacil Mayor y Cristóbal de Estrada y Valvín, Regidor, y Miguel de Piña Molina, Regidor y Alcalde Ordinario. Esta otra ciudad, dejó y acordado que para mayor policía y ornato del aumento de Nuestra Señora del Carmen, quede hecha plazuela de él, y que el solar que donde tienen el otro convento, que se lo donó Antonio Macín y el que dio esta ciudad a María de Carranza Carreido , hija legitima del Alguacil Mayor, mediante a que se les quiten la mayor parte de ellos y se midan para que cojan a lo largo hasta el río, por ser tales personas y porque tengan toda esta capacidad y se les dé posesión de ello y testimonio para su confirmación, y lo firmó D. Diego Bracamontes Dávila Agustín de Carranza y Salcedo, Miguel de Piña y Molina, Cristóbal de Estrada. - Por su mandato, Antonio Guerra, Notario Público. - De todo lo cual mando dar vista al Señor Fiscal. - Excelentísimo Señor Fiscal de Su Majestad ha visto los autos que esta parte presenta de que parece haber repartido el Cabildo de Salvatierra, las vecindades, caballerías y sitios de tierra que se refieren en virtud del presente que por el testimonio dado por Agustín de Carranza y Salcedo, Escribano de Su Majestad, pareced tener y goce que siendo verdad, se podrá aprobar dicho repartimiento y confirmarlo por ahora y sin perjuicio de los derechos de Su Majestad. México, veintidós de mayo de seiscientos setenta y tres. Licenciado D. Juan Franco de Esquivel. - Conformándose con dicho reparto y para regularse lo que los susodichos demandan el derecho de la Media Annata por las mercedes referidas, mande dar noticia al Señor Licenciado D. Gonzalo Juárez de San Martín, Juez Primero de todo derecho, que habiendo regulado y enterándose a la Real Audiencia autos de esta corte según conste por certificación mía los oficios. Dieron de de entero atento a lo igual y por lo presente apruebo y confirmo las mercedes que las Justicias, Cabildo y Regimiento de la Ciudad de San Andrés de Salvatierra: Diego Pérez Botello, D. Andrés de la Vanda y Molina, Dña. María de Carranza y Carreido. D. Agustín y Dña. María Carranza, de las caballerías de tierras, criaderos, vecindades y suertes por huerta, viñas y olivares que en los autos expuestos se refieren y en las partes y lugares que en ellos se expresan y mando al Alcalde de dicha ciudad de Salvatierra, amparados los susodichos en dichas mercedes, que no asiente sean despojados de ellos, sin que primero sean oídos, por fuero y derecho. Vecinos de esta dicha ciudad para los susodichos y sus herederos y a quién en su derecho representare, es a saber un pedazo de tierra de la misma plazuela referida que tiene de ancho trece varas de medir paños que da desde la misma puerta y umbral de la casa y tienda del dicho José Bravo de Lagunas para afuera que han de ser y separarse para calle y de la que toda ya que coge desde la pared y cerca de nuestro convento hasta topar con la de dicho José Contreras de Tamayo que hace esquina y boca calle de la misma de la citada plazuela donde se divide la que parte de frente y el callejón que vaya del río y la dicha plazuela, le hizo merced al convento de Nuestra Señora del Carmen la Justicia, Cabildo y Regimiento de dicha ciudad el tres de marzo del año pasado de seiscientos cincuenta y uno años, ante Antonio Guerra, Escribano Público , y confirmada por el Excelentísimo Señor de Mancera, que fue virrey de esta Nueva España, dada en México a veintiuno de septiembre de mil seiscientos setenta y tres, refrendada por D. Gervasio Carrillo, y con todas sus entradas, salidas, usos, costumbres, derechos y servidumbres, cuantos tienen y se les concede a una calle, y según y como ha estado desde inmemorial tiempo de esta parte y teniendo este dicho convento en virtud de la merced en que no referida, y expresión y garantía de veinte u seis pesos de oro común en reales, y dos pesos para que por su valor nos han dado y pagado de los cuales por haberlos recibido en nombre de nuestro convento, nos damos por entregados de ellos, renunciamos a la excepción pecunia leyes de su entrega y prueba como en ellos se contienen dando como daremos que dicha cantidad es el justo precio y valor de las varas de tierra y que no valen más, y si más valen o valor puedan tener en demasía, y más valor les hacemos gracia y donación pura, perfecta y inevitable en cuanto a derecho entre las partes presentes y renunciamos a los remedios de los cuatro años que los Ordenamientos Reales disponen, con lo cual desistiremos y optamos el dicho convento del derecho u acción, propiedad y señorío que las trece varas de tierra que tenemos y todo lo demás, renunciamos y transferimos en los dichos compradores y los ponemos en nuestro lugar para que hagan y dispongan de todo ello, la calle referida, conjunto y derecho título y damos poder para que de su autoridad o judicialmente les pareciere tomen su posesión general, interés que constituimos este dicho convento en su inquilino tenedor y poseedor para señalar cada cuando que nos la pidan y sea contratada dicha escritura y las de dichas personas que les ha de servir de título, nos obligamos desde hoy.

En la Ciudad de San Andrés de Salvatierra en veinte y un días del mes de febrero de mil setecientos y cinco años. Y los otorgantes a quién yo el escribano doy fe y conozco, lo firmaron, siendo testigos Francisco García, Juan García, y D. Nemesio Pérez Melo.” (Rúbricas)

Para entender el contenido del acta en lo que se refiere a las propiedades en su ubicación y linderos, calles y lugares referenciales, es difícil ubicarnos en el trazo urbano actual porque en esa época era otra en su conformación urbanística y el tamaño de la ciudad. Sin pretender describir ampliamente la planta urbana de ese tiempo por razones de espacio, a grandes rasgos diré que la calle Hidalgo a partir del Jardín de Zaragoza, era un camino sin alinear que llegaba al molino de la Esperanza o de Diego Delgado, hoy fábrica la Reforma, no existía todavía el convento de las Capuchinas. Y el centro histórico comprendido dentro del recuadro hipotético que hoy forman las calles de Hidalgo, Zaragoza, Fernando Dávila y Guillermo Prieto, eran la huerta y el convento del Carmen. Ya existía la calle de Zavala, hoy Zaragoza y los tramos de las calles aledañas al jardín Grande en aquel tiempo denominado Plaza Mayor, así como la calle de Ocampo a partir de la Calle Zaragoza hacía el Norte y algunos tramos de la calle Morelos.

El documento contiene un memorial fundado en mercedes otorgadas con anterioridad a vecinos y al propio convento. El 3 de marzo de 1651, el Cabildo otorgó una merced de un solar para un mejor ornato del templo y convento del carmen para formar el atrio cementerio y otorgó, en ese tiempo, mercedes de tierra a don Antonio Macín frente al convento en lo que ahora es la plaza Fundadores (Explanada del Carmen) y a doña María de Carranza Carreido en lo que hoy es el jardín de Zaragoza y es la propiedad que empieza describiendo el acta. El Cabildo y el convento, para llevar a cabo el ornato referido, ante la donación que de su solar hiciera al convento del Carmen don Antonio Macín, para formar la plaza de los Fundadores, hace un nuevo repartimiento y toman, para el convento, también la propiedad de doña María de Carranza Carreido y les dan nuevos solares sobre la calle Hidalgo frente a la Ermita de El Carmen y de fondo hasta el río, a cambio los Carmelitas ceden el terreno necesario de su huerta para alinear la hoy calle Hidalgo. Para llevar a buen término este asunto, se presenta un memorial al entonces virrey de la Nueva España don Sebastián de Toledo Molina y Salazar, Marqués de Mancera para su confirmación, nombrando representante del asunto a don Miguel de Carreido, que era abogado de la Real Audiencia. El virrey confirmó dichas mercedes el 22 de mayo de 1673, y los documentos eran avalados por don Agustín de Carranza y Salcedo, quien para estas fechas todavía vivía y también su esposa. Con esto se formaron algunas propiedades sobre la calle Hidalgo y las plazas descritas en las inmediaciones del convento de los Carmelitas.

Ante la magnitud de los hechos históricos como los que se describen, la autoridad municipal, la dependencia encargada del urbanismo y los ciudadanos, tenemos la obligación sublime de preservar la ciudad libre de contaminación visual para que nuestros edificios y calles luzcan la belleza que les dio vida, para el bien de nuestros hijos y de nosotros mismos, y podamos seguir pregonando con orgullo que tenemos la tercera ciudad con el patrimonio arquitectónico mejor conservado en el estado de Guanajuato.
Plano de Salvatierra


La vista de la fachada del templo de la Virgen del Carmen.

Plano arquitectónico del templo y convento del Carmen.

Miguel Alejo López, cronista de Salvatierra, Gto.

domingo, 23 de mayo de 2010

La puerta del Cabildo de Salvatierra con los símbolos de la democracia liberal.


La puerta del salón de Cabildo centro político del edificio de la presidencia municipal, está ubicado en la planta alta, en la parte media del corredor principal de los portales superiores.
El mueble es una obra de ebanistería realizada en madera de árboles conocidos como sabinos. La puerta es un elocuente símbolo político, tiene en la parte superior el gorro frigio que denota la idea de la libertad y de donde emanan rayos de luz, señalando el conocimiento racional y positivo; luego una balanza significando la justicia y, sosteniendo estos dos símbolos, un pergamino con la palabra ley, queriendo referir la igualdad y el imperio de la Constitución, la cual es apuntalada con una espada, teniendo como marco dos ramas de laurel que representan la victoria.
En las dos hojas de la puerta que se abren, están dos florero con una base que remata en el suelo con dos piés, adornados con grecas. De cada florero emerge una rama, en el de la derecha es una rama de laurel y en el de la izquierda una rama de olivo, que son símbolos de la victoria y la paz.
El salón de sesiones de cabildo tiene en la puerta el mensaje fundamental de los liberales salvaterrenses, quienes construyeron la segunda planta del edificio en el periodo del gobernador Manuel González, en el último tercio del siglo XIX.
La vida interna del Cabildo tiene ese mandato democrático, velar por la paz, la justicia, la libertad, la igualdad, la seguridad y lograr la victoria sobre los males sociales de la pobreza, analfabetismo, desempleo, deterioro ecológico y apatía ciudadana.
Los símbolos describen la visión de futuro que le fue legada a las generaciones de hombres y mujeres libres de Salvatierra, hoy el Ayuntamiento tiene en sus manos la responsabilidad histórica de avanzar en el proceso de la libertad y el desarrollo de la igualdad.

sábado, 22 de mayo de 2010

Biografía del pintor salvaterrense Alfredo Ojeda Villagómez por Jorge Ojeda


Respecto de
Alfredo Ojeda Villagómez.

Sucede que apenas amanecía el ya lejano 1922, hizo presencia en el horizonte salvaterrense un pequeño que con el paso del tiempo dejaría hendidura pictórica, al que impusieron en la pila bautismal el nombre de Alfredo. Su progenitor, Don David Ojeda Rivera; su madre Doña Ma. Guadalupe Villagómez Ríos, lo criaron con esmero al parejo que su numerosa prole.
Con el andar de los tiempos, el chaval Alfredo mostraría inquietudes y aptitudes artísticas premonitorias que al corto plazo lo llevarían a conquistar grandes espacios y escalar los más altos peldaños rumbo a sus más dorados sueños.
Para ello y apenas cargando 16, metamorfoseó sus saberes empíricos en académicos: pasó 2 calendarios inmerso entre ideas, telas, pinceles y pigmentos en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura de la ciudad de México, mejor conocida como ‘La Esmeralda’, donde enseñaban por esos días dibujo, composición y pintura gentes como Diego Rivera y Frida Khalo, lugar en el que el joven salvaterrense conoció al también pintor guanajuatense José Chávez Morado. De ese crisol de artistas emergió Alfredo en 1940 cargando un costal de juveniles ilusiones, con un grupo de pujantes camaradas generacionales denominado “La Cuña” con quienes expuso sus trabajos en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes capitalino. Ojeda mostró 11 telas de varios temas, tanto al óleo como al temple…
ENSEGUIDA y mientras terminaba de fraguar el artista, sucedieron otros asuntos en el transcurrir de su primera etapa adulta: casó, fue jugador de fútbol, cantador, ranchero, constructor, arrendador de inmuebles y comerciante exitoso…
Frente a la necesidad que sus retoños brincaran a un peldaño superior de educación, mudó prole, casa e ilusiones del rumbo salvaterrense del Lerma al celayense tresguerrista, donde abrazó con su habitual tesón menesteres varios que incluían por supuesto el pintar en caballete temáticas variadas, que hacía tiempo ya ejercía con oficio, solvencia, eficiencia y el desparpajo propio de los versados en ese esquivo oficio artístico.

PERO, sus mejores talentos y sentimientos, los vaciaría el pintor Ojeda en su esencial tarea de vida: Sería al finalizar los años 50 que el destino que todo lo ve, teje, desteje e hila, le lanzó un reto que ya le tenía reservado, que si para la mayoría de los mortales sería un atemorizador asunto, no lo fue para Alfredo, que emocionado, puso manos a la obra, que sin proponérselo de esa manera, lo encaminaría a un nicho de inmortalidad: El artista fue requerido para afrontar el gran desafío de plasmar en añejos muros, varios pasajes medulares del Nuevo Testamento que incluía una mítica imagen de Francisco de Asís bajando de la Cruz a Jesús ya muerto.

10 MURALES marcarían su vida para siempre: El templo franciscano de La Santa Cruz en la ciudad de Juventino Rosas, Guanajuato sería el primer lugar en que crearía en gigantesco formato 4 monumentales temas bíblicos.
Así, y luego de haber aceptado el gran reto muralístico, de un día para otro y ante la mirada curiosa de la rezadora feligresía mañanera, se le vio inmerso en diversos menesteres: madrugándole al gallo adelantándose a los pesarosos tañeres, trepando y bajando andamios, ideando, hurgando historia, dibujando, resolviendo, trazando, aplicando color, borrando, corrigiendo y volviendo insistentemente a colorear…todo ello salpicado de largas y profundas cavilaciones y reflexiones, en las que solo se escuchaba el silencio. De ese modo, fueron tomando forma las ideas a manera de mensajes: el cielo, las nubes, los cerros, los árboles y, en ese ambiente impresionantemente místico, a Francisco de Asís abrazado de serenidad mística, bajando de la cruz en el Monte Calvario de Jerusalén, el cuerpo inerte de Jesús de Nazaret, el hijo de Dios…Corría presuroso el ya lejano año del 59.

CONCLUIDO este primerísimo monumental mural, los pinceles guanajuatenses del artista que no querían reposo ni lo buscaban, siguieron al hilo y con el mismo entusiasmo, ritmo y frenesí, casi sin pausa los temas de: “Oración nocturna de Francisco de Asís”, “Sta Elena encuentra la Santa Cruz en el Monte Calvario, Jerusalén” y “La Sta. Cruz es recuperada de los Persas e introducida a Jerusalén por el emperador Heraclio. Año 630.”

CORTAZAR, de su estado natal, por esos mismos lejanos ayeres, en el añejo templo franciscano de San José, también ocuparía los diestros servicios de los pigmentos, ideas y visión del maestro Alfredo Ojeda. Sería éste el segundo lugar donde pintaría 2 temáticas en gran Pared, también del Nuevo Testamento: “La Huida a Egipto” y “San José y el Ángel”; éste, platica quedo pero firme, cómo el alado celestial reveló al padre putativo de Jesús el papel que el Señor tenía reservado para él en la historia cristiana... Siempre en gran formato, de factura estrictamente académica, profundo mensaje, fuerza espiritual y la monumentalidad que solo la pintura mural proporciona.

OTROS 4 MURALES del pintor Ojeda Villagómez, moran desperdigados pero resguardados por celosos ojos franciscanos en diferentes rumbos de Guanajuato, tocando temáticas diversas, siempre religiosas, y por supuesto, esencialmente espirituales, descriptivas, impactantes e inolvidables.

LA MERCED, templo guanajuatense en Celaya, también alberga un trozo de los talentos colorísticos de Ojeda Villagómez: Una imagen de caballete de gran formato, con la efigie de Dios Hijo y la inscripción: “Jesús, yo confío en ti”, yace allí, silente, testificando una de muchas pinturas religiosas en tela del artista de Salvatierra.

ASÍ realizó Alfredo Ojeda Villagómez su inquieta y productiva existencia, abrazando los diferentes menesteres que le escarbaban la mente, pero principalmente, tocando las estrellas al acariciar el temerario atrevimiento de resolver en tema, formas, color e ideas, mensajes sacros, plasmados sobre amplios espacios verticales, con temas universales solo reservados a los grandes…asunto muralístico que lo arrastraba siempre de la agonía al éxtasis…Su impactante huella en Muros permanecerá allí, indeleble, tan infinita, que ni el mucho andar de los tiempos podrá borrar…

HOY, en ausencia material del artista, nos lega su enseñanza esencial: Que Dios existe, que fue Su voluntad que el propio Hijo bebiera de ese cáliz, que María llevara a cuestas su propio trozo de sufrir por Jesús, y, que la misma Cruz andara su propio camino, rumbo al calvario…Todo ello mostrado en sus Murales como una manera de entender el simbolismo esencial espiritual cristiano a través de su pintura monumental.
ALFREDO, luego de dormir brevemente en la aurora de 2005, despertó despabilado y sereno, sabiendo que ya tenía la encomienda de otro mural, éste sería pintado en el Cielo, seguramente por encargo de Dios…
Hasta siempre artista…




“JESUS,
FRANCISCO DE ASIS
Y LA SANTA CRUZ”

Dimensiones: 5.00 x 8.50 mts.
Técnica: Óleo sobre Yeso
Ubicación: Muro poniente del Presbiterio
del templo de la Santa Cruz.
Juventino Rosas, Gto.
Fecha: 4 de octubre de 1959
Temática: San Francisco de Asís, bajando a Jesús de Nazaret de la Cruz
ya muerto, en el Monte Calvario de Jerusalén.

EL CONJUNTO, que rememora un argumento del pintor Murillo del Renacimiento español, se realizó a pedido de los franciscanos avecindados en la población de Santa Cruz de Juventino Rosas en la agonía de los años 50 del siglo XX, por ser profundamente alegórico de su sentir por Dios Hijo. La pintura es una certera e ingeniosa interpretación del artista Ojeda, en monumental formato, sitio en se puede apreciar la majestad del gran cuadro.

Su lugar, en la intimidad del Templo de la Santa Cruz, en el flanco poniente del Presbiterio, lo inviste de gran presencia, como fue el sentir franciscano y del propio artista guanajuatense al idearlo. El cerco con moldura de yeso con partes doradas, da al conjunto especial relieve pues marca y remarca la preciosista temática plasmada en la impresionante pintura.
Los aceites y diluyentes aplicados en el trazado y pintado del mural, empiezan a resentir el andar de los calendarios, evidenciando en algunos rincones una amenazante descamación en proceso por humedad externa, que al parecer está en camino de resolverse por parte del Cabildo local y de los frailes que habitan el histórico edificio del otrora Santa Cruz de Comontuoso…

Análisis del mural "Oración Nocturna" del templo de Juventino Rosas por Jorge Ojeda

“ORACION NOCTURNA
DE
FRANCISCO DE ASIS”
O
“LAS CINCO LLAGAS”

Dimensiones: 6.00 x 10 metros
Técnica: Óleo sobre yeso
Ubicación: Muro Oriente del Presbiterio
del templo da la Santa Cruz
Juventino Rosas, Gto.
Fecha: 4 de octubre de 1959
Temática: San Francisco de Asís postrado, en oración nocturna,
en algún huerto de su natal Asís


EL ESPECTACULAR mural presenta al santo de Asís en actitud implorante por la humanidad. Francisco, hincado a la orilla de un acantilado, sitio imaginario que el pintor Alfredo Ojeda concibió para darle presencia mística al todo, en un violento claroscuro que reviste al conjunto de magnificencia pictórica, simbólica, histórica y mística.

A lontananza de donde aparece Francisco, una luz cegadora hace presencia, seguramente ve a Dios, porque el santo se dirige a ella y la mira como solo se observa una maravillosa aparición.

La composición general es ingeniosa, pues pone en movimiento un onirismo, en el que juegan desenvueltos la composición, el equilibrio, el movimiento, la profundidad, el contraste y el conjunto de luces en magistral armonía. La contundente figura protagónica del franciscano y la discreta flora, se acompañan perfectamente, en una especie de recreo maravilloso que hende permanentemente la mente, la memoria y el sentimiento de quienes la miran y la admiran…

“…Pintar a Francisco de Asís en cuadro para los franciscanos, fue para mí un sobresalto inicial y una indescriptible emoción al lograrlo, pues siendo éste su santo patrón y esencia de ellos mismos, la solución simbólica y cromática se estudió con especial cuidado. Y si a ello se le agrega que debía ser realizada en Mural, miré que el asunto requeriría vasto tiempo de repasos y análisis…”

Análisis del mural "Elena y la Santa Cruz" del templo de San José de Juventino Rosas por Jorge Ojeda


“SANTA. ELENA ENCUENTRA LA SANTA CRUZ
EN EL MONTE CALVARIO,
JERUSALEN”

Dimensiones:
Técnica: Óleo sobre yeso
Ubicación: Muro sur-oriente del Presbiterio
del templo de la Santa Cruz
Juventino Rosas, Gto.
Fecha: Abril de 1960
Temática: Santa Elena
encuentra el santo símbolo cristiano
en el Monte Calvario.

PLASMAR en Muro éste desconocido y misterioso sucedido de Santa Elena, la protectora del cristianismo antiguo fue singularmente retador y motivador para el maestro Alfredo Ojeda.
Una vez zanjada la temática del tercer mural en Santa Cruz de Juventino Rosas, y luego de exhaustivo escarbar en papeles y testimonios, se dio paso al frente, hacia el boceto del conjunto, que por ser rectangular vertical acarrearía de entrada un puñado de piedritas a la composición, y por el grupito de actores que aparecerían: la presencia central de Santa Elena, mujeres que le acompañan, rudos excavadores, y, a la distancia la eterna amurallada Jerusalén que ansiosa esperaba con portones abiertos para acoger al gran símbolo religioso: la Cruz.
Todo ello se allanó aglutinando los cánones de la estética y los esenciales emblemas de los seguidores de Jesús.

Las personas son la parte protagónica viva del gran cuadro, empezando por la madre del emperador romano Constantino, que aparece con la majestad de su alcurnia e investida de la espiritualidad que la tercera persona de la Trinidad le había conferido.

“… Siendo Elena la protagónica del conjunto, la ubiqué geométrica y lógicamente al centro del todo, apareciendo junto a ella el preciado y santo objeto de madera, motivo de sus afanes, donde exhaló su último suspiro Jesús de Nazaret, para dejar lugar al Dios Hijo, con las palabras que aún resuenan en todos los confines del universo: ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu’…”

viernes, 21 de mayo de 2010

Salvatierra sigue desconocida en la revista "México Desconocido" de mayo.


La promoción turística de las ciudades guanajuatenses finca su fortaleza en el patrimonio cultural de los edificios históricos, tanto virreinales como porfiristas. El estado de Guanajuato posee dos ciudades declaradas patrimonio mundial y es el único en la república que realiza el Premio a la Conservación del Patrimonio Cultural Edificado del Estado de Guanajuato, desde 1999.
La región turística se integra por el corredor León, Silao, Santa Fe de Guanajuato, Dolores Hidalgo, CIN. y San Miguel Allende que ofrece atractivas actividades comerciales, industriales, centros de convenciones, edificios virreinales, sitios de la historia nacional, leyendas coloniales y magnos festivales internacionales de cultura. Los hoteles y restauranes son de gran turismo en León, Guanajuato y San Miguel Allende y están asociados a cadenas de reservación y promoción mundial.
Las ciudades de Moroleón, Uriangato, Yuriria, Salvatierra y Acámbaro, que componen la región sur del estado de Guanajuato, tienen en un débil posicionamiento publicitario de mercado a sus recursos turísticos, muy escasa difusión en lo arquitectónico y ecológico, además, de contar con una baja infraestructura en servicios de hotelería y alimentos como para poder competir a la par con el vecino estado de Michoacán, un gigante en la atracción de visitantes.
En los esfuerzos del gobierno municipal y estatal para promover, lograron que la revista "México Desconocido" dedicara el ejemplar de este mes de mayo al estado de Guanajuato, bajo el título de Ciudades del Bicentenario.
Salvatierra es parte del contenido fotográfico de la revista y ocupa las páginas de la 70 a la 73, con imagenes de la parroquia, el puente de Batanes, Capuchinas, la fachada del entonces Hotel Isabel y de una Virgen que no corresponde a la estatuilla de la Virgen de la Luz. Las perspectivas de las tomas fotográficas carecen de originalidad y no son descriptivas del valor urbanístico, artístico e histórico de la ciudad.
La redacción del texto es una ruina de exposición descriptiva y de ponderación del valor cultural de los conventos. Existen dos afirmaciones publicadas en el texto que son suficientes para iniciar un trabajo de análisis para constatar cómo nos ven los visitantes y como está de baja la autoestima identitaria e desden intelectual por los responsables de explicar en sus páginas la arquitectura salvaterrense.
"Salvatierra tiene un agradable ambiente pueblerino", es el primer enunciado bajo escrutinio; el segundo que analizaremos dice "La fábrica de zapatos La Reforma, fundada en 1845, hoy sin actividad alguna".
1.- El ambiente pueblerino de Salvatierra citado en la revista, no describe a la ciudad como el primer centro industrial del estado de Guanajuato, que como pasó en Europa, -donde fue la actividad industrial la que rompió el régimen feudal con la atracción de la población, dando nacimiento a las ciudades bajo el esquema de contratación pagada por el tiempo de trabajo de los obreros-, los tres molinos de trigo fueron un emporio industrial que atrajo población y riqueza para fundar la primera ciudad del Bajío virreinal.
2.- La fábrica textil "La Reforma" de Salvatierra es, hoy, una empresa de clase mundial, con sistemas de producción robotizados, empleo de las nuevas tecnologías de la información y promoción de políticas organizacionales bajo los principios de educación durante toda la vida, identidad comunitaria, diversidad cultural, industria limpia, sustentabilidad ecológica y responsabilidad social de la empresa.
Salvatierra tiene el cofre de su tesoro patrimonial enterrado, y sólo se le realta al mundo, en publicaciones dirigida a segmentos turísticos de educación superior, -que además paga el reportaje-, que es en su centro histórico pueblerina y, pobre actualmente, con su industria quebrada. Ni quebrados ni pueblerinos, tenemos tres académicos de la lengua y uno con el prestigiosos nombramiento de Árcade de Roma, que era un pueblerino como Horacio y Virgilio.
Ya para cerrar las páginas de la sección dedicada a Salvatierra, la revista "México Desconocido" cambió la foto de la imagen del máximo orgullo identitario de los salvaterrense, por una una Virgen que no tiene el bastón de mando de Iturbide, ni la palma de olivo que el Cabildo virreinal le impuso como estandarte de paz, ni el color azul y blanco de la Purísima Concepción.
La riqueza espiritual, intelectual e imaginativa que los Carmelitas Descalzos siguen cultivando en la ciudad desde 1645, es un patrimonio que sabemos, atrayente y deseable de conocer, demandado por los segmentos de vacacionistas educados en el arte y la história, quienes son los interesados en consultar revistas que son guías de visitas paradecidir sus destinos turísticos, como lo es la prestigiada revista "México Desconocido", por ello el gobierno municipal debe cuidar dar un texto e imagen que sobresalga en la competencia de los reportajes sobre los destinos ofrecidos entre las mismas ciudades de Guanajuato, porque es el primer punto de atracción, lograr sobresalir en las páginas de la prestigiada revista de distribución internacional.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El sistema de producción fabril y las relaciones sociales de la ciudad.

Las ventanas de lo que parece ser el segundo piso son parte de la sección de acabados y la entrada al espacio de teñido y planchado de la tela. En el costado se ve una línea café, que corresponde al antiguo riel por tonde transportaban los rollos de tela del departamento de hilatura y tejido de "La Reforma" al departamento de la "Carolina", que era donde se realizaban los acabados para mandar al almacén y de ahí a los puntos de venta.
El sistema taylorista de producción de los años treinta convivía con la organizacón solidarista del sindicato social cristiano de la organización obrera.
El sistema taylorista es un método de organización administrativa de la producción basado en el mando vertical: con peones, oficiales, cabos, supervisores, jefes, directores, superintendentes, gerentes, presidentes y consejos directivos.
Las tareas funcionales se fraccionan, cada persona cubre un área y una operación en la cadena productiva. Los puestos de trabajo son especializados por las destrezas que demanda en cada parte del proceso: batientes, mercerizado, tróciles, tejido, mantenimiento, supervisión y enrollado.
Le sistema taylorista era muy riguroso en la disciplina de la puntualidad, el habla respetuoso, la responsabilidad de la maquinaria y la constancia. El ideal era que un obrero supiera plenamente sus operaciones de trabajo, sin importar que no comprendiera las demás partes del proceso productivo fabril. El supervisor, llamado empleado de confianza sancionaba y medía la productividad.
La década de los sesentas la fábrica "Carolina y Reforma" llegó a tener más de mil trabajadores en tres turnos. La vida de la ciudad se enriquecía con los salarios seguros de los trabajadores, la organización festiva de las familias cada fin de semana y la sociabilidad deportiva de los equipos mantenidos por la directiva empresarial.
La repercución social se observaba en las peñas de amigos, los círculos sociales se agrupaban por notas afines: los empleados de confianza y los jefes preferían reunirse con los comerciantes establecidos y empleados del gobierno federal; los directores y propietarios de la fábrica sociabilizaban con profesionistas de la ciudad que eran directivos de las instituciones; los oficiales y cabos con los comerciantes en pequeño y campesinos.
El respeto y competencia entre los grupos sociales y culturales fue memorable: Club Zorros vs Club de Leones; Club 20-30 vs Club Zorros, eran rivalidades sobre todo en justas deportivas.
La estratificación social se percibía tenuemente, pero de manera incomprensible entre los niños. El coraje social de los hijos de los peones y obreros contra los hijos de los empleados tomaba la forma de difamación, busca pleitos y burla. Los novizgos tenían códigos precisos por territorio de barrio, grupos de sociabilidad, lazos familiares y niveles de estudio.
El sistema taylorista estaba de fondo en la estratificación de las relaciones sociales de la ciudad, pero las fiestas tradicionales y la organización surgida de la Iglesia promovían la sociabilidad abierta con grupos de clubes juveniles, boy scouts, competencias de canto y equipos de pastoral para la kermess de los templos.
La ciudad en estos tiempos sociabiliza a los habitantes de otra manera, pero sobre todo, las nuevas tecnologías de la información ha distanciado la comunicación intergeneracional, antes los hijos dependían de la sociablidad de los padres para pertenecer a un grupo social, ahora en las fiestas de los adultos asisten pocos jóvenes. El nextel, el chat y el celular mantienen un contacto permanente entre los jóvenes y la conversación familiar se reduce sustancialmente. El mutuo interés por conocerse entre generaciones se va apagando, por ello se requieren de formas nuevas de intercambios de información intergeneracional.
Salvatierra tiene como reto la tarea de saber presentar el marketing para interesar a las nuevas generaciones en su riqueza humana. El blog de Arcadia salvaterrense lleva una crónica cultural de la ciudad con gran éxito de visitas, todas de jóvenes pues los mayores de 40 años no manejan el Internet.
En la fábrica "La Reforma" el taylorismo es obsoleto, ahora son otros los sistemas administrativos de producción, que para empezar, la maquinaria está altamente automatizada y, por tanto, con menos trabajadores laborando.
Los valores de relación parten de la educación permanente, de la responsabilidad social de la empresa, de la diversidad cultural del personal y de la participación de todos los involucrados en la solución de problemas y propuestas de mejora continua.
Un paso importante será cuando las instalaciones se conviertan en una aula para todos los niñoz, jóvenes, visitantes e interesados en conocer a la fábrica como parte de la identidad de Salvatierra.

domingo, 16 de mayo de 2010

Las manolas de Salvatierra, con elegancia y hermorsura, desfilaron para una corrida de toros en mayo.

La crónica de la tarde de toros esta al final de las fotografías de este post




















SALVATIERRA, Gto.- Apoteósica, aunque lluviosa tarde, tuvo el diestro tapatío Ignacio Garibay, quien salió en hombros y por la puerta grande de la plaza de toros "La Macarena", luego de cortar cuatro peludas y un rabo a los ejemplares de la ganadería de Doña Celia Barbabosa, en la corrida de homenaje al "Joven" Heriberto Murrieta y que sirvió de marco para que Eulalio López "El Zotoluco" iniciará su recorrido de despedida por los cosos de el bajío.


Crónica completa en: http://www.oem.com.mx/elsoldelbajio/notas/n1637262.htm

Turbinas eléctricas sustentables en el río Lerma de Salvatierra, Gto.

Las tres turbinas de generación de electricidad producen la cantidad necesaria para mover la maquinaria de la fábrica textil "La Reforma". Los generadores fueron instalados en 1913, y tienen un sistema de trasmisión por poleas.
La primera experiencia dió como resultado el incendio de los telares, en una tragedia que dejó un saldo de trece trabajadores muertos y, a pesar de que en 1915 ya estaban de nueva cuenta reparadas las instalaciones de la nave de los telares, la fábrica volvió a operar hasta 1930 con la compañía Noriega Hnos.
La cantidad de kilowatts de la década de los trientas, era la misma cantidad que entonces se le suministraba a la ciudad de León. La fábrica "La Reforma" era la más grande del estado de Guanajuato, en esa época aún no había corredor industrial, ni la refinaría de Petróleos Mexicanos "Antonio M. Amor".
El gobierno del estado de Guanajuato dependía en mucho de los impuestos de la compaía Noriega Hnos, que también tenía otra fábrica en San Miguel Allende. La nómina del gobierno estatal era pagada con las contribuciones de la compañía textil, tal vez por ello, los hermanos Arrecherreda Quintana, desde la fábrica impulsaron al movimiento de masas del sinarquismo, que buscaba por la vía de la insurgencia ciudadana, instaurar un régimen político social cristiano.
El río Lerma es la provedora de la energía hidráulica para mover las aspas de los generadores electricos y desde 1970, luego de que la corriente del río se dirigió a la ciudad de México, sólo opera los seis meses que la presa Solís libera el agua para el riego de las dos temporadas de siembra al año.
La planta de electricidad de la fábrica es una tecnología limpia. Alimentada por el canal de "La Esperanza", que data de 1618, la vegetación cercana crece abundantemente, incluso existió un pequeño jardín para los paseos familiares a la rivera del río, organizados para satisfacer la curiosidad que despertaba conocer las turbinas.

sábado, 15 de mayo de 2010

La empresa económica como espacio de educación de la ciudad de Salvatierra, Gto.


Motivo del nombre impuesto al puente como "Batanes"

por Pascual Zárate Avila

    Una breve reflexión sobre el equipamiento industrial en su papel de la enseñanza de la historia y los valores del trabajo tecnológico en la ciudad.
     
    Salvatierra tiene importantes recursos tecnológicos acumulados en más de trescientos años de historia. Los molinos de trigo representan la primera oleada de la era industrial en la ciudad. Le continúo la oleada de la industrialización de las máquinas de tejido y de hilatura, que a sólo treinta años de la revolución industrial, en 1845, se instaló la primera fábrica en el mismo sitio donde se había instalado en 1618, la primera industria de la molienda.

    En la foto presentamos una máquina de batiente de 1930. Tiene un tambor como si estuviera fileteado de agujas, con las cuales se alinean verticalmente cada una de las fibras del algodón, y se juntan haciendo una suave tira de lo que antes era la bola de la planta del algodón.

    Esta parte del proceso es particularmente decisiva, dado que el largo de cada fibra determina la fuerza del torcido para resistir la tensión del estiramiento del hilo.

    Del nombre de los batientes en el proceso de hilatura tomó su nombre el puente de Batanes, dado que cuando la gente caminaba hacia la primera fábrica de hilado de los Argomedo, al otro lado del río Lerma, decía "Voy para los batanes".

    La industria en su pepel de educación por la ciudad

    La fábrica la Reforma intervendrá de manera sistemática, permanente y continuada en la participación social de la educación de las escuelas del municipio, bajo la metodología pedagógica de la Ciudad Educadora, al crear el puesto de trabajo en el interior de empresa, un puesto dedicado a realizar recorridos para visitantes y escuelas explicando la historia industrial.

    El primer objetivo de la empresa textil es ser competitivo en la evaluación global, y la categoría de responsabilidad social de la empresa, es una atribución que cumplen las empresas de verdadera fuerza integral. Por ello, la toma de la iniciativa hacia la educación de los niños y jóvenes, empleando los recursos industriales para convertirlos en recursos didácticos, es un deber ético de la comunidad laboral con el aprendizajes significativos de todos los estudiantes de Salvatierra.

    En la foto se muestra una máquina de las cinco que están en lo que llamaremos el paseo de la hilatura.

    Una felicitación para el líder de la empresa en Salvatierra, Juan Ramón Quintana Corral por su sentido de iniciativa en la innovación educativa.

viernes, 14 de mayo de 2010

La globalización y Salvatierra, Gto.


En la era digital todo está contabilizado

por Pascual Zárate Avila 


Ranking de blogs

La globalización de la supercarretera de la información tiene al blog de Arcadia salvaterrense en el ranking de blogs de la Unión Europea en el lugar 65,707, de un total de más de seis millones de blogs.


El interés por conocer a la ciudad de Salvatierra a través de Internet es palpable en las visitas contabilizadas en el ranking, lo cual es manifiesto porque la temática del blog de Arcadia salvaterrense, se circunscribe a la investigación y reflexión de la identidad cultural del municipio salvaterrense.

La conclusión de esta experiencia es que efectivamente contamos con un patrimonio cultural de dimensiones globales, por su diversidad artística, las gestas históricas y su lugar histórico en la gestación del Nuevo Mundo y los ideales utópicos de españoles industriosos. La visión de la filosofía social cristiana que en el periodo novohispano, desplegaron carmelitas teresianos, franciscanos, agustinos, dominicos y las madres capuchinas. La ciudad tiene un orden urbano original para toda la Nueva España, pues es producto de la única oportunidad que tuvieron los Carmelitas Descalzos para edificar una ciudad.

La tarea, para los agentes del desarrollo comunitario, es conocer el valor del patrimonio salvaterrense y compartirlo con las personas de todo el mundo interesadas en la obra de los dos místicos del carmelo descalzo: santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, en su concreción urbanística.

jueves, 13 de mayo de 2010

La Virgen de Fátima en el jardín de Salvatierra, Gto.

Laicos y monjas de la Congregación de la Hijas de la Virgen de Fátima
durante el rosario en el jardín de Salvatierra, Gto.
La Congregación de las hijas de la caridad de la Virgen de Fátima, cuya casa central está en Salvatierra, Gto., realizaron la oración del rosario en el jardín principal, como celebración de la aparición de la Virgen de Fátima a tres niños, el 13 de mayo de 1917, en Francia.

El rosario estuvo dedicado a pedir por la unidad de las familias.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Salvatierra, Gto.

Breve reseña de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

por Pascual Zárate Avila



La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene un edificio en la calle de Javier Mina en Salvatierra, Gto. El espacio arquitectónico cuenta con cochera, cancha deportiva, pararrayos, área jardinada, reja perimetral y una construcción habitacional con techo a dos aguas. El conjunto muestra un innegable parecido a las construcciones anglo-norteamericanas, de donde sabemos provinieron los fondos para su construcción.

En la foto posaron amablemente los misioneros de la Iglesia conocida como de Mormón, ellos son: elder Cervantes de Chihuahua, elder Tah y elder Góngora de Cancún y elder Martínez de la ciudad de México. La palabra elder significa anciano o misionero.
La Iglesia de Jesucristo llegó a Salvatierra a predicar el Libro de Mormoni en el año de 1980. Los misioneros desde entonces son reconocibles por los salvaterrenses por su vestimenta y su edad: jóvenes con camisa blanca, pantalón oscuro, corbata de colores, mochila al hombre y, antiguamente, bicicleta.

Los servicios de la Iglesia son efectuados los domingos desde las diez de la mañana, y puede asistir cualquier persona con interés y respetuosa de conocer la doctrina cristiana y la liturgia que le es propia.

La comunidad de mormón determina que sólo pueden asistir los bautizados al templo, pero la de Salvatierra es una capilla. Los templos están en Guadalajara, ciudad de México y Monterrey, y hasta allá tienen que ir a realizar las bodas religiosas.

El edificio cuenta con cubículos para impartir la doctrina de manera gradual, teniendo salones para iniciación, niños, jóvenes, matrimonios, adultos y mujeres. Hay una pila como pequeña alberca, que es el espacio para replicar el bautismo del Jordán, de cuerpo entero y ya adulto.

Hay una oficina del Obispo, un comedor y estufas para la capacitación sobre platillos de cocina y una sala amplia para los servicios religiosos del domingo.

La simbología de la Iglesia emplea más la estructura, composición y sentido de los espacios de reunión que las imágenes de Jesucristo. En la capilla hay una tribuna para el Obispo y los predicadores misioneros que es resaltado con un escalón sobre el piso. Uno de los costados tiene una mesa empotrada, que es donde se coloca el Pan de Cristo para ser comido como forma de purificación y reflexión de los miembros de la comunidad. Los asistentes toman por si mismos el Pan.

Así lo relató Gabriel Magaña, y nos invitó a participar de su celebración espiritual.

La predicación de la Iglesia Mormón es uno de los tesoros que enriquece el patrimonio cultural con la diversidad de la paz y la solidaridad universal en el municipio de Salvatierra.

La identidad de Salvatierra se reconoce en la convivencia de la diversidad religiosa.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Retablo de la Virgen del Rosario en el templo de las Capuchinas, en Salvatierra, Gto



Iconología del retablo del tempo de las Capuchinas

por Pascual Zárate Avila


    El retablo mayor del templo de la Virgen del Rosario en el convento de la Congregación Concepcionista de las hermanas menores de santa Clara, tiene a san Francisco de Asís en el nicho alto, a santo Domingo de Guzmán en el nicho derecho y a santa Catalina de Siena, en el nicho del otro costado, a la Virgen del Rosario.
Dos ángeles custodian el Sagrario de la Eucaristía.
El templo no tiene cúpula, solo una bóveda de tres bloques de contrapunto que recorre la nave, y no hay crucero.
Existe un oratorio lateral donde las madres capuchinas oían misa a través de un cancel de madera que las ocultaba de los feligreses del mundo.
Tiene el templo tres puertas de ingreso, pero todos de costado, como era la ordenanza para la construcción de los templo de las monjas.
El templo se terminó de construir en 1786, por Pedro de Gives, un arquitecto queretano.
El templo de las Capuchinas se convirtió, a partir de 1845, en el oratorio de los trabajadores textiles de la fábrica, que fue llamada "La Reforma" en 1872, quienes antes de ingresar a su jornada industrial, rezaban un misterio del Rosario y al salir pasaban de nuevo a bendecirse con agua bautismal.
Las madres Clarisas continúan produciendo hostias para la comunión, rompope, golosinas de trigo, ates y tejen mantillas. Sus ropaje de hábito café con capucha y sudario blanco, sandalias y el Rosario a manera de cordón franciscano, luce en las calles de Salvatierra los domingos en el jardín, igual que hace dos siglos.

martes, 11 de mayo de 2010

La poesía nace en Salvatierra de la paz y la meditación centenaria.

Salvatierra siempre me resultó ser una interrogante histórica. Desde la infancia tuve una pregunta, ¿por qué, en las narraciones orales, la personas de Salvatierra nunca contaban historias de guerra?
Mi abuelo paterno, don Pascual, me contaba, cuando lo visitaba en la Piedad Cabadas, Michoacán, sus acciones en la Revolución. Relataba su participación en la toma de Zacatecas y su pertenencia como coronel de caballeria del Ejercito Constitucionalista de Venustiano Carranza. Y me lo relataba porque le escribía sus memorias en una máquina Remington. Un episodio de su vida lo obsecionaba con particular ardor: la defensa de la Piedad ante el sitio de Inés Chávez García, describía las barricadas en las calles y de los comunicados que cruzaba retando a Chávez García a que se atreviera a entrar a la ciudad, expedición que rehuyó realizar el gavillero.
Y en Salvatierra, las personas mayores a quienes les pregunté sobre la revolución en esa época infantil, fue a un viejito, ya ciego por la diabetes, que vivía en la calle Morelos, entre el canal Gugurrón y el río Lerma, al que visite acompañando a un abuelito de un compañero de la escuela primaria que llegaba de la Ciudad de México, ambos me dijeron que eso había sido una "Bola", un asunto de latrocinios y facinerosos. Pero sobre todo que Salvatierra nunca había estado sitiada como la Piedad. Mi Abuelo cobraba otra dimensión ante el relato de los dos salvaterrenses que se pusieron a recordar su infancia con relatos entusiasta, alegres y abundantes de un inmenso gozo por su infancia y juventud jugando a orillas del río Lerma.
En Acámbaro, cuando asistí a la secundaría "Elías Macotela", mi tía Nata nos contaba, en las tardes, historias de su infancia. Recuerdo uno de sus relatos sobre los cristeros parapetado en los cerros de la sierra de los Agustinos. Mi Tía, con una cierta admiración nos contó que un día, cuando iba al mercado de mandado, vió venir de Tócuaro una caravana del ejercito a caballo, y en carretones llevaban a once soldados muertos. Los cadáveres tenían un orificio de bala en la frente, todos. Y nos platicó que había un cristero que era cazador de venados en la sierra, cuya puntería impedía a los soldados subir a los Agustinos.
De esa guerra, don Jesús Blanco, que era bolero en el portal del Carmen de Zaragoza, me contó que recordaba a los cristeros en Salvatierra porque un sí había entrado un contingente, todos a caballo, y que lo más que hicieron fue disparar algunos rifles al cielo cuando pasaron por el mercado Hidalgo gritando con mucha algarabía "Viva Cristo Rey", y se fueron.
De los once pueblos de Michoacán nos visitaba mi tía abuela Josefita, y en las tardes platicaba de la revolución, con risa nerviosa nos decía que cuando la gente veía, a lo lejos, la próxima llegada de las gavillas de la "Bola" al rancho de Ecuandureo, se trasmitían la información de barda en barda muy rápido y escondían a las muchachas, porque si veían a alguna se la llevaban y le hacían cosas muy feas.
En Salvatierra nadie contaba, en aquellos años de la década de los sesenta, que alguna vez hubiera ocurrido algo parecido en la ciudad.
La paz es la constante en los relatos orales de las generaciones pasadas, ni gavilleros famosos, ni rebeldes revolucionarios, ni cristeros alzados azolaron la ciudad, los violentos son una historia de ranchos y cerros lejanos, como en la zona de las Cruces, donde moraban criminales de la talla del famoso asesino Cornejo.
Los grandes hombres reverenciados en la ciudad no eran generales, ni gobernantes estadistas sino poetas, sacerdotes y latinistas, a quienes la historia oficial en la escuela no mencionaba, pero la gente de Salvatierra los alababa con intensa admiración, eran "grandes hombres", nos decían a los que entonces eramos niños.
¿Por qué en Salvatierra se sentía, y aún hoy se siente, la atmosfera cultural de la paz en la memoria colectiva"?
Tengo una respuesta: la ciudad es un diseño urbano del ideal humanista y místico de la espiritualidad del carmelo teresiano, es la forma material de una utopía cristiana abrigada en el virreinato, única en toda la América española, edificada de manera integral siguiendo las siete moradas iluminadas por santa Teresa de Jesús.
La ciudad esta constituída con las dos divisas principales de las ordenes mendicantes que invadieron al mundo: la Paz franciscana y la Meditación teresiana.
Salvatierra nació con la intencionalidad de ser un espacio citadino de bien, de igualdad, de libertad y de meditación, haciendo de lo espiritual una obra material interpretando lo que escribió la Santa de Ávila en el libro "Castillo Interior", así toma sentido la traza urbana de la ciudad, para darle salud social con los principio carmeltitanos de la comunidad espiritual sus habitanes.

domingo, 9 de mayo de 2010

Salvador Ortiz Vega, un científico en la ciudad de Salvatierra, Gto.

Salvador Ortiz Vega y Aurora Ramírez Castro
    

Reseña del "Bachiller" Ortiz Vega

Por Pascual Zárate Avila

    El doctor en Ciencias por la Universidad de Nancy, Francia, Guillermo David López Castillo, hijo de la poeta salvaterrense Ana María de López Tena, cuyos estudios de educación básica transcurrieron entre la escuela parroquial José María Morelos y Pavón y la Escuela Secundaria Técnica Industrial y Comercial Nª 18, recordó, en una entrevista realizada en febrero de 2010, que su vocación por la ciencia surgió por motivación de sus maestros, particularmente, por la influencia de su maestro de Química: Salvador Ortiz Vega.

    Recordó ese día, que en su adolescencia compraba libros en el portal del Carmen, donde el doctor Joaquín Castillo, que era su abuelo materno, vendía la colección de la editorial argentina Austral, exhibiendo esa colección de clásicos universales en estantes de madera. Ahí encontró el libro de un premio Nobel de Química del año de 1964, el cual leyó con facilidad, dadas las generosas explicaciones de su maestro Ortiz Vega a cuantas preguntas le hacía, cada que lo visitaba en su casa.

    La ciencia le apasionó, contagiado por su maestro de Química de la secundaria, y aprendió tantas cosas con su asesoramiento, que fueron pocas las teorías y operaciones de reactivos químicos que le resultaron de novedad durante su carrera de Ingeniería Química de la Universidad de Guanajuato.

    Salvador Ortiz Vega, era conocido como "el bachiller", un sobrenombre que también llevó uno de los siete sabios de la Universidad Nacional Autónoma de México, Álvaro Gálvez y Fuentes. 

    Nació en Salvatierra en 1923, sus padres fueron el doctor José Ortiz Almanza y María Clara Vega de Cos.
Vivió en la casa conocida como la casa natal de Federico Escobedo, frente al jardín, a un lado del inmueble conocido como pizzas Güeros. 

    Ortiz Vega cursó las carreras de Química, Ingeniería Química y Física-Matemática, además de un semestre de Filosofía en la UNAM, durante la década de los cuarentas. Su hábito de lectura incluía libros en francés y la revista American Científica, a la que estaba suscrito. Los libros que compiló incluyen todas las áreas del saber, sobre todo tratados de tecnología.
La agricultura lo atrapó, y manufacturó una secadora de chile poblano, calentadores automáticos de diesel contra heladas y una planta recicladora de aceite de automóvil.

    El edificio del club de Leones local fue remodelado por Ortiz Vega, diseñando la bóveda de la pista del patio central con cúpula abierta, como la del Panteón de Roma o como la del recibidor del convento de Capuchinas de Salvatierra.

    Para rescatar al Colegio José María Morelos y Pavón, Salvador Ortiz Vega aceptó la invitación de participar en la creación de una Asociación Civil expresada por el profesor Francisco Bombela en 1970, luego de la jubilación del señor cura Ruperto Mendoza como presbítero responsable del colegio. 

    La hacienda de Panales Galera fue su centro de actividades inventivas y de producción. El laboratorio de Química lo tenía montado con todos los matraces, morteros, refrigeradores, estufas, termómetros y reactivos necesarios para realizar análisis industriales y experimentos. Los tornos, soldadoras, cortadoras, dobladoras, atornilladores, pulidoras ahí también los tenía, para construir maquinaria o piezas de repuesto.

    Las villas industriales era uno de sus temas para atraer inversiones a Salvatierra, lo mismo que hoteles campestres, como lo quiso hacer con la hacienda de Panales.

    Los libros contables de las haciendas de Ballesteros, Santa Ana Maya y Panales Galera los tenía todos completos, en tres cajas almacenados en un cuarto de su casa del jardín, que comprendían un siglo de registros de compraventas, pagos y relatos de las incidencias cotidianas. Los cuales ya están desaparecidos, pero en su momento, no permitió que un doctor en Economía Regional de la Universidad de Celaya realizara un estudio pues, dijo, que ya sabía las conclusiones: "las invenciones consabidas de la tienda de raya, las deudas impagables de los peones y los jornales raquíticos, así que clausuró esa posibilidad".

    En política electoral era miembro del Partido Demócrata Mexicano como militante reservado, cuya cooperación económica figuraba en los archivos históricos del comité municipal del "Gallito Colorado". 

    El jardín principal lo visitaba diariamente, sentado en una banca meditaba por espacio de una hora; invariablemente acudía a misa de ocho a la parroquia de la Luz y, en alguna tarde de la semana, sociabilizaba en la peña de los amigos de Pepe Velarde, donde su arsenal cultural de gran diversidad, hacía que los demás miembros cotidianos, vieran su presencia como una velada para escucharlo.

    Salvador Ortiz Vega murió el 1 de diciembre de 1991, sus restos reposan en una cripta del templo de Capuchinas, aún es recordado gratamente por las generaciones de profesionistas que fueron sus alumnos en las décadas de los 50 hasta los 70as.