viernes, 30 de abril de 2010

Describiendo la puerta de la salud en el templo del Carmen de Salvatierra, Gto.


La puerta de la Salud del templo de la Virgen del Monte Carmelo en Salvatierra, Gto.

por Pascual Zárate Avila


La puerta del templo de Nuestra Madre Santísima del Monte Carmelo dentro del conjunto conventual de San Angelo, presenta los elementos de sencillez y humildad propios de las ordenanzas carmelitas para la construcción de sus edificios religiosos.
Es una puerta alejada de la ornamentación exagerada. La puerta tiene dos escalones para entrar a la nave principal, las dos hojas de la puerta sólo tienen labrados cuadros rectangulares acomodados con cierta armonía. Las columnas griegas rematan en capiteles jónicos, nada llamativos. El frontispicio triangular propio de los edificios griegos no se cierra, dejando lugar a un sencillo nicho con una concha que protege la escultura, de quien consideramos es san Pedro Tomás, obispo de Constantinopla del siglo XIV. 
El estilo Manierista de la puerta obedece al empleo arbitrario de los elementos grecorromanos, buscando expresar más el sentido espiritual cristiano de la Orden de los Carmelitas Descalzos, la espiritualidad de santa Teresa de Jesús. 
La concepción arquitectónica es de fray Andrés de San Miguel, construida hacia la segunda mitad del siglo XVII.
A lo largo del travezaño del altillo del frontispicio hay tres querubines, con rostros de seriedad, sin mayores símbolos celestiales.
En las esquinas de las columnas hay hojas y ramas de laurel, que significan el triunfo de la Virgen del Carmen en su misión co-redentora y de evangelización de la ciudad.
Lo interesante de la iconología de la puerta carmelita es la presencia de san Pedro Tomás, un santo carmelita verdaderamente entregado a sentirse protegido bajo el manto de la Virgen María mediante la oración permanente.
En una conversación matutina entre el cronista Miguel Alejo, el comunicador social de la presidencia municipal, Juan José Cruz Zavala, y Pascual Zárate, en el cubículo del Comunicador social, el Cronista relató su tesis de que la figura escultórica en el nicho de fachada principal, es una estatuilla que representa a san Pedro Tomás, y que sustituyó a la de san Ángelo, durante los aciagos días de la peste de 1761 en Salvatierra, Gto.
San Pedro Tomás fue colocado por los carmelitas para protección de la salud de la población, a quien le encomendaron los novenarios, al mismo tiempo que daban instrucciones a la población para precaberse del contagio de la enfermedad, confiando en que Pedro Tomás abogaría ante la Virgen del Carmen para que le pidiera a su hijo Jesús por el restablecimiento de los enfermos de la ciudad a causa de la peste.

jueves, 29 de abril de 2010

Publicaciones periodísticas en Salvatierra, Gto.


El encargado del despacho de comunicación social de la presidencia municipal de Salvatierra, Juan José Cruz Zavala, opina que los periódicos regionales, estatales y locales realmente no hacen periodismo, y por tanto la venta está cayendo. Los periódicos diarios son leídos, aproximadamente, por una cien personas, siempre del medio político.

Entonces, no tiene ningún caso pagar un convenio de ochenta mil pesos para ser cubierto en las notas relativas a entrega de despensas, de zapatos, homenajes, día del niño, de la madre, del maestro y sesiones de cabildo. No hay investigación en los reporteros, como es el caso, por ejemplo, de la nota del periodico "Correo de Gto.", sobre lo que llama un "blindaje" con una reja a la entrada del edificio administrativo de la presidencia municipal.

La política de publicación, con el financiamiento público del que dispone en su dependencia de comunicación, consiste en producir un dosieer mensual con artículos culturales, reflexiones sobre las tareas de las dependencias municipales y anuncios de los eventos rutinario de la gestión pública.

Un publicación con esas características es una propuesta original, innovadora y políticamente trascendente. Ahora hay que examinar la proxima aparición de la publicación informativa sobre la vida municipal, presentado desde el gobierno municipal.

miércoles, 28 de abril de 2010

Comienza la tarea de orientar e instruir a la población en la participación ciudadana.


La semana de la contraloría social llevó a cabo una plática de información y orientación dirigida a delegados urbanos y rurales de la administración municipal de Salvatierra. A la invitación acudieron 15 personas , entre delagados y acompañantes.
La promotora de la Secretaría de la Gestión Pública del Gobierno del Estado realizó una exposición de las funciones propias de la Gestión Pública y de la Contraloría Municipal, que despertaron la inquietud de corregir anomalías de los programas gubernamentales como el llamado Oportunidades, así como problemas con pavimentaciones de colonias urbanas.
La teoría del control institucional es parte del proceso administrativo tanto público como privado. El control en la esfera pública aparece como novedad.
Las inquietudes se centraron sobre la elección de delegados municipales, beneficiarios de Oportunidades que no deben ser elegibles por su grado de marginación y, sin embargo, lo reciben.
El informe de acividades del contralor municipal Juan Manuel Memije, despertó preguntas como la publicación en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Guanajuato del Plan de Gobierno 2010-2012, de Salvatierra, Gto., que si bien está aprobado por el Ayuntamiento, no está publicado para que sea ley. Lo mismo que inquietudes sobre ciudadanos que ocupan la representación popular como regidores en el Cabildo salvaterrense y además tienen pago de nomina en dependencias federales o estatales, a las que les piden permisos recurrentes para asistir a reuniones del Ayuntamiento.
El Contralor municipal anticipó que la dependencia administrativa a su cargo empezará a realizar visitas a colonias y comunidades para realizar promociones de la contraloría, recibir quejas y denuncias en buzones para que sean anónimas.
La sesión de promoción terminó a las doce del día, y habrá otra el día 30 para comisariados ejidales.
La educación social que alimenta el proyecto informativo deberá afinarse para lograr mover a la ciudadanía en la participación de propuestas y en la vigilancia de los recursos y atención debida de los servidores públicos de todos los niveles del Estado: federal, estatal y municipal.

martes, 27 de abril de 2010

Historia de la antigua hacienda de San Nicolás de los Agustinos en Salvatierra, Gto.



Galera de la antigua hacienda de San Nicolás de los Agustinos





Corredor de la casa parroquial del templo de San Nicolás Tolentino

CAPÍTULO I.
LA HACIENDA DE SAN NICOLÁS DE LOS AGUSTINOS.
I. LOCALIZACIÓN DE LA HACIENDA DE SAN NICOLÁS DE LOS AGUSTINOS.
por Tayra Belinda González Orea Rodríguez
Publicado por Pascual Zárate Avila

I.1 Estructura Agraria del Bajío.
La hacienda de San Nicolás de los Agustinos, propiedad de Luis Bermejillo, se ubicó en el valle de Huatzindeo, en Salvatierra, en el estado de Guanajuato. Salvatierra, está asentada al sureste del estado y forma parte de la región del Bajío. Geográficamente, el Bajío se caracteriza por ser un área formada por una serie de valles que están conectados por el río Lerma1 sus límites rebasan la superficie del estado de Guanajuato, pues se extiende desde Querétaro hasta las orillas del lago de Chapala y desde Morelia hasta León, Guanajuato 2.
Las tierras de la región se destacan por ser fértiles y bien irrigadas, pues, además de

presentarse lluvias abundantes, existen una serie de ríos que bajan de las montañas del norte, riegan las tierras del sur y vienen a desembocar al gran río Lerma. Estas condiciones han propiciado la producción de cereales (sobre todo maíz y trigo), lo que le valió a la región el convertirse en el granero de México durante más de tres siglos.
A la llegada de los españoles se inició una nueva estructura socioeconómica distinta a la de las tribus. En el norte de la región se encontraban tribus dispersas de indios nómadas chichimecas, y asentamientos de indios tarascos, cuachichiles, guamares y otomíes en la parte suroeste. Para los conquistadores, fue mucho más fácil evangelizar a los indios que se localizaban en el occidente que a los nómadas del norte 3. Al ver la riqueza de la tierra y con el objeto de fomentar el desarrollo agrícola, los españoles llevaron a indios tarascos y otomíes al norte a fin de que estos combatieran a los indios chichimecas, (que atacaban los campamentos españoles) y de que se convirtieran en fuerza de trabajo.4
Durante el siglo XVI inicia el poblamiento de la región, a través de la concesión de tierras a algunos que sirvieron militarmente a la Corona. En un principio la estancia se concedió para fomentar la ganadería 5. Según Pérez Luque, en la parte norte de Guanajuato, la estancia jugó un papel muy importante en el proceso de pacificación y colonización.
Puesto que no era una tarea fácil evangelizar a los indios chichimecas, no se pudo aplicar la encomienda o el repartimiento como en otras regiones. Señala que hubo una evolución de la estancia hasta convertirse en población urbana (congregación, pueblo, villa o ciudad). En un primer momento, la ganadería poco a poco se fue asociando a los cultivos agrícolas y con la incorporación de nuevas tierras, la introducción de tecnología y la utilización de mano de obra acasillada, la estancia dio paso a la formación de la hacienda. Las estadísticas muestran que 23 de las 46 cabeceras municipales que hoy forman al estado, se originaron a partir de la estancia, destacando entre ellas Salvatierra 6.
En el siglo XVII la producción agrícola de Guanajuato, sobre todo del Bajío, creció para abastecer a las minas de Zacatecas, lo que permitió que empresas agrícolas y mineras de los españoles y criollos empezaran a desarrollarse para poder cubrir la demanda que se estaba generando.
7
Durante el siglo XVIII se distingue a la región por un alto grado de urbanización y por una estructura económica agrícola bien definida. Durante este siglo se enfatiza el cultivo de cereales en las haciendas y ranchos. Este desarrollo agrícola se debió a dos factores fundamentales: el incremento de la población y el auge de la producción minera.
La minería fue el sector de arrastre en la economía colonial que permitió la formación de un mercado capaz de absorber la producción agrícola de las haciendas y los ranchos.
Además, de que el incremento de la población blanca fue un factor importante para que este mercado creciera, no sólo en los límites de la región, sino también hacia el norte del país 8.
Desde el siglo XVIII se confirma la idea de la presencia de ranchos en el Bajío.
Primeramente se puede atribuir el inicio del rancho a las tierras otorgadas por la Corona a soldados españoles de poca jerarquía. Dale Lloyd señala que el origen de los ranchos, como unidades productivas, se ubica en las peonías y caballerías. La peonía consistía en una superficie de 40 a 80 hectáreas que era concedida a aquellos soldados de a pie que habían participado en la conquista; por su parte, las caballerías comprendían de 200 a 400 hectáreas y eran concedidas a los que habían combatido a caballo 9. Una de las características más importante de estas concesiones de tierras, en el centro y occidente de México, era que no tenían derecho a disponer del tributo o del trabajo de las comunidades indígenas cercanas. Por lo que éstas eran trabajadas por sus dueños o por fuerza de trabajo contratada para las labores del campo. 10
Durante la colonia los cultivos de los ranchos eran de productos españoles, trigo, cebada, entre otros, pero para principios del siglo XIX ya se habían incorporado productos de origen indígena, tales como el chile y el maíz. Existía una diversificación de la producción de los ranchos, pues la tierra se dividía para cultivos de autoconsumo, de mercado y pastoreo de ganado vacuno y lanar.11
En el Bajío guanajuatense muchas haciendas fueron divididas debido a que en algunas ocasiones el pago de diezmos o las deudas con la Iglesia, la Corona o los acreedores comerciales absorbían el capital de los dueños de las mismas, por lo que preferían repartirlas o arrendarlas. Para muchos hacendados era más rentable otorgar las tierras en arrendamiento, pues se obtenía un ingreso seguro y se dejaban todos los riesgos de la producción sobre el arrendatario12.
Cuando el hacendado dividía su propiedad, generalmente los arrendatarios y subarrendatarios aspiraban a ser dueños de los ranchos que tenían en arriendo a fin de mejorar su condición social. Así podemos observar como la estructura agraria estaba formada por hacendados, rancheros, aparceros y arrendatarios (que trabajaban las tierras de otros) y un escaso número de asentamientos indígenas. A esto es a lo que se le ha llamado una sociedad ranchera13, a pesar de la presencia de la hacienda predominaba el número de ranchos.
Para 1792, en la intendencia de Guanajuato, se registraron 50 pueblos, 421 haciendas y 889 ranchos. En Salvatierra se distinguen 6 haciendas (San Nicolás de los Agustinos, Esperanza, Ojo de Agua, Tarimoro, Panales y San Juan Cacalote), 3 ranchos (San Ysidro, el Sabino y Ojo Sarco) y 5 pueblos (Pejo, Maravatío, Emenguaro, Santo Tomás y Uririeo)14. Estas cifras nos permiten observar la importancia de la pequeña propiedad durante la colonia.
En la primera mitad del siglo XIX continuó la tendencia de dividir las grandes propiedades. Esto facilitó que se incrementara el número de ranchos. Por la inestabilidad política y por los fenómenos naturales, los grandes propietarios ya no tenían recursos para mantener sus bienes, por lo que decidieron fraccionar. La hacienda de Santa Ana Pacueco, una de las más grandes del Bajío, es un ejemplo de este proceso, pues fue dividida aproximadamente en 185015.
Las leyes de desamortización también permitieron que en Guanajuato se fortalecieran las pequeñas unidades productivas. Con la venta de las haciendas que pertenecían al clero, algunos arrendatarios de dichas tierras pudieron comprarlas y así 
convertirse en pequeños propietarios16.
Durante el porfiriato se consolidó la sociedad ranchera en el Bajío. Esto debido a que, con las condiciones de paz y orden que imperaron durante los primeros años del régimen, se presentó un auge agrícola en la región, lo que produjo un incremento en la producción de cereales y por tanto un mayor número de ranchos y haciendas. El distrito de Salvatierra, destacó como uno de los más productivos del Bajío.17
Los rancheros del Bajío se distinguieron por ser un grupo social muy amplio, estratificado y de gran movilidad. Mónica Blanco señala 5 etapas dentro del grupo ranchero: 1)los arrimados18, 2)peón al que se cede tierra como aumento de jornal, 3)medieros, 4)arrendatarios y 5)pequeños propietarios. Estas personas formaban una especie de pirámide en la que el campesino que trabajaba una pequeña porción de tierra, como complemento de su salario, era la base para ascender y aspirar a la pequeña propiedad. 19
La sociedad ranchera del Bajío se caracterizó por tener una población móvil, es decir, sujetos que realizaban diferentes actividades económicas a lo largo del año. Durante el verano muchos trabajadores iban a la ciudad a trabajar a las fábricas y en otoño regresaban al campo a laborar en las cosechas o subarrendaban las tierras a los arrendatarios. Esta situación también se refiere al movimiento tanto ascendente como descendente dentro de las etapas que lo formaban como grupo social. 20
El grupo de los rancheros estuvo generalmente formado por españoles, sobre todo en los actuales estados de Michoacán y Jalisco, mestizos y por trabajadores indígenas que lograron integrarse a esta nueva sociedad. Es importante destacar la heterogeneidad de las condiciones económicas de los rancheros. Éstos podían ser hombres emprendedores, con fuerza de trabajo a su mando y con la capacidad de incrementar su capital, o bien, campesinos que vivían en verdaderas condiciones de subsistencia.
Podemos afirmar que lo que define al grupo de los rancheros del Bajío, además de los aspectos económicos y sociales, son dos cuestiones culturales muy importantes. En primer lugar resalta la individualidad de este personaje, debido a que el sistema de aparcería y arrendamiento dejaba amplios márgenes de decisión y libertad, y a la aspiración de acceder a la pequeña propiedad, la cual tiene que ver con la idea de que la tierra era símbolo de riqueza y de prestigio21.
Estas características culturales, diferenciaban a los rancheros del Bajío con los del noroeste de Chihuahua. Debido a que los rancheros del norte tenían su origen en las colonias que habían formado los españoles para abastecer a los centros mineros, así como para protegerse de los ataques de los indios y los apaches. Por esto, estaban integrados a una estructura comunitaria de tipo corporativo que los definía como grupo social. De ahí, que fueran llamados rancheros pueblerinos.22
Las estadísticas señalan que en 1854 existían en la República mexicana 15 085 pequeñas propiedades, para 1910 esta cifra se incrementó a 47 939 pequeñas propiedades aproximadamente. David Brading señala que en 1910 cerca de un tercio de todos los ranchos estaban localizados en los estados colindantes de Guanajuato, Jalisco y Michoacán.23 De éstos, 3 999 ranchos se encontraban en el estado de Guanajuato.24



II. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA HACIENDA DE SAN NICOLÁS DE LOS AGUSTINOS.


Como se ha mencionado, la hacienda de San Nicolás de los Agustinos, se ubicaba en el Valle de Huatzindeo, en Salvatierra, Guanajuato. Se le puede describir como una región de terrenos fértiles y húmedos, gracias a la presencia de las precipitaciones pluviales y al recorrido que hacen las aguas del río Lerma.
A la llegada de los españoles existían tres tribus que merodeaban la región: la tarasca, la otomí y la chichimeca. La tribu tarasca intentó establecerse en Yuririahpúndaro, sin embargo, frecuentemente eran atacados por los indios chichimecas quienes se caracterizaban por ser nómadas, destructivos y belicosos. Por su parte, los indios otomíes, que ya presentaban establecimientos en lo que hoy son los estados de Hidalgo, Querétaro y Guanajuato, vagaban constantemente en el valle de Huatzindeo, pero eran perseguidos y asesinados por los mismos indios chichimecas.25
Durante la conquista española, los padres agustinos tenían la misión de predicar el Evangelio26. Con ese fin se establecieron en lo que actualmente son los estados de México, Puebla, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Zacatecas, Hidalgo, entre otros. Para poder llevar a cabo dicha tarea, los agustinos primero tenían que reunir a los indios en comunidades o villas a fin de facilitar la labor cristiana. Los religiosos enseñaron a los indios tareas domésticas a fin de que éstos se asentaran en un solo lugar. De las tres tribus que rondaban en el valle, los indios tarascos y otomíes fueron los más dóciles y fáciles de evangelizar.
Una vez que los misioneros formaban un pueblo de indios, edificaban un convento para controlar mejor la evangelización. Este generalmente era construido en la parte más alta de la zona y muchas veces tenía la forma de castillo medieval, debido a que los religiosos se tenían que proteger de los constantes ataques de los indios chichimecas. Así los agustinos construyeron el convento de San Pablo en Yuririahpúndaro.
El origen de la hacienda de San Nicolás de los Agustinos se remontan al primer año de construcción del convento de Yuririahpúndiro, que al parecer fue el de 1550. Refieren las crónicas que el convento algún tiempo exploto su riqueza, y que era tanta que el convento donó la hacienda al común de la Provincia (Michoacán) para su sustento. De tal manera que sirvió como medio de subsistencia para Yuriria, Cuitzeo, Chucándiro, Copándaro, Valladolid, Tiripetío, Pátzcuaro, Ucareo y puntos intermedios; lo que puede dar idea de la riqueza del suelo y de la pericia de los frailes agustinianos, quienes tenían en su orden a verdaderos agricultores.27
La hacienda de San Nicolás poco a poco fue incrementando sus tierras gracias a las donaciones, que tanto indios como españoles concedían a la Iglesia, así como a las capellanías28 y a los censos.29 Para el primer cuarto del siglo XVII, la composición de tierras de la hacienda era de 86 caballerías, 10 sitios de ganado menor30 y 11 ejidos de molino.
A finales del siglo XVII, la economía de la hacienda se basaba fundamentalmente en la producción del trigo de riego. Se alcanzaba una producción de 10 000 fanegas aproximadamente. Además, la hacienda poseía, 400 bueyes, 150 mulas de recua, y 120 indios que desarrollaban labores de peones acasillados31. Entre las riquezas de la hacienda de San Nicolás de los Agustinos encontramos un olivar enorme, con el que los religiosos producían aceite puro de oliva; también tenían un viñedo en donde elaboraban vino blanco y tinto.
La gran mayoría de las tierras de la hacienda eran destinadas a la agricultura o la ganadería, sin embargo, también existían algunas tierras que los agustinos habían concedido en arrendamiento.32
Se sabe que durante la colonia y hasta el México independiente, la hacienda de San Nicolás de los Agustinos tenía serios problemas con los habitantes del pueblo de San Felipe Tirístaran, descendientes de los indios chichimecas. Como se menciono anteriormente, los indios chichimecas no mostraron la misma disposición que las otras tribus para su evangelización. Además, dicha tribu no se incorporó a la fuerza de trabajo que tanto solicitaban los españoles, para poder llevar a cabo sus empresas, por lo que las relaciones entre los chichimecas y los españoles fueron ásperas.
García y Alvarez narra que en la Hacienda de los Agustinos los descendientes de los chichimecas llegaron a pedir trabajo, pero que su relación no fue como la de los otros indios. Los chichimecas construyeron sus casas aparte, trabajaban cuando querían y continuaron con sus antiguas creencias religiosas. Ante tal acontecimiento, los agustinos consideraron impropia la actitud de estos indios, por lo que empezó un eterno pleito para echarlos de donde se habían asentado33.
En el siglo XIX, después de haber obtenido México su independencia, los padres agustinos decidieron vender la hacienda de San Nicolás, así como sus otras propiedades. La testamentaría de Gregorio Lámbarri fue la compradora de la hacienda y éste decidió poner en venta varias extensiones de la misma, de donde se formaron las siguientes haciendas: la de Santo Tomás, la de Maravatío, la de Santa Teresa y la de las Cruces. Lo que quedó de San Nicolás fue trabajado por Lámbarri, hasta que decidió venderla a la Sociedad Bermejillo y Compañía.
La venta de San Nicolás de los Agustinos se hizo a principios de 1902, pero fue hasta el 14 de abril de 1904 que quedó concluido dicho proceso, debido a que Lámbarri tenía que arreglar ciertos problemas legales para poder vender la propiedad. En 1906, la casa comercial Bermejillo le vendió la hacienda de San Nicolás de los Agustinos con todos los ranchos que le pertenecían, a Luis Bermejillo y Martínez -Negrete en la cantidad de 843 940 pesos, 70 centavos.34
San Nicolás lindaba al norte con la hacienda de la Bolsa y con el río Lerma, al sur con la propiedad denominada “Pastores” y con la laguna de Yuriria, al oriente con la hacienda de Santo Tomás y la de Maravatío y al poniente con las propiedades denominadas “Grande” y “Cahuageo”.
En 1916 la composición de tierras de la hacienda era de 14 252 hectáreas, las cuales presentaban la siguiente distribución:
∗ 1 134 hectáreas de riego
∗ 820 de medio riego
∗ 458 de temporal de 1º
∗ 4 900 de temporal de 2º
∗ 968 de monte
∗ 2 635 de cerril
Aunado a esto encontramos que existían 2 937 hectáreas que correspondían al terreno ocupado por la laguna de Yuriria, considerados como terrenos improductivos, y 400 hectáreas que estaban ocupadas por depósitos de agua35. Estas cifras dejan ver la riqueza de la hacienda de San Nicolás de los Agustinos durante la época revolucionaria.


Notas de referencia

1 Pinet Plascencia Alejandro, Bandolerismo y revolución en el sur del Bajío. Los hermanos Pantoja y Benito
Canales (tesis para obtener el título de Licenciado en Antropología Social), México, ENAH, 1986, p. 70.
2 Blanco Mónica, El movimiento revolucionario en Guanajuato, 1910-1913. Ediciones La Rana, México,
1998, pp. 44-45.
3 Blanco Mónica, Parra Alma y Ruiz Medrano Ethelia, Breve Historia de Guanajuato, FCE, COLMEX,
México, 2000, pp. 33-41
4 Brading David, Haciendas y ranchos del Bajío. León 1700-1860. Editorial Grijalbo. México, 1988, pp. 50-
56.
5 Chevalier Francois, La formación de los latifundios en México. FCE, México, 1976, pp. 175-176.
6 Pérez Luque Rosa Alicia, “Importancia de la estancia en el proceso colonizador del Estado de Guanajuato”,
en Origen y evolución de la hacienda en México: Siglos XVI al XX. Memorias del simposio realizado del 27
al 30 de septiembre de 1989. El Colegio Mexiquense A.C., Universidad Iberoamericana, Instituto Nacional
de Antropología e Historia, México, 1990, pp. 60-63.
7 Blanco, et al, 2000, p. 58.
8 Blanco, 1998, pp. 25-27.
9 Dale Lloyd Jean, “Desarrollo histórico del ranchero”, en Historia de la Cuestión Agraria Mexicana.
Campesinos, terratenientes y revolucionarios 1910-1920. Tomo 3. Siglo XXI, CEHAM, México, 1988, p. 61.
Florescano Enrique y Gil Sánchez, “Formación y estructura económica de la Hacienda en Nueva España”, en
Historia de América Latina, Crítica, Barcelona, 1991, Vol. 3, p. 96.
10 Dale Lloyd ,1988, pp. 60-77.
11 Ibid, p. 62.
12 Brading, 1988, pp. 57-71. Blanco, 1998, pp 38-39.
13 González Luis, Pueblo en Vilo, FCE, México, 1999, pp. 26-27. Blanco, 1998, pp. 37-50
14 Blanco, et al, 2000, p. 81 y mapa 8.
15 Ibid, p. 125.
16 Ibid, p. 128.
17 Ibid, p. 139.
18 Personas a las que se les permitía vivir dentro de una hacienda y que eran empleados para trabajos
eventuales. Blanco, 1998, p.37.
19 Blanco, 1998, pp. 37-38.
20 Brading, 1988, p. 88.
21 Blanco, 1998, pp. 41-42.
22 Dale Lloyd, 1988, pp. 67-68.
23 Brading, 1988, p. 257.
24 Dale Lloyd, 1988, pp. 67-68.
25 García y Alvarez Alfonso, El encanto y riqueza de la Hacienda de San Nicolás Tolentino. Salvatierra,
Guanajuato. México, Ediciones Copilco, 1987, cap. I
26 La orden religiosa de los agustinos se caracterizó por su labor urbanística y de organización, pues se
distinguieron por la creación de pueblos de indios, quienes normalmente vivían desperdigados. Chevalier los
considera como “(...)amantes de los templos suntuosos y de los ricos retablos(...)”, ya que las haciendas
rurales eran el medio indispensable para sostener sus templos y misiones. Cubiles Fernández Silvia, La
Hacienda de San Nicolás de Salvatierra, México. Memoria de Licenciatura propuesta, bajo la dirección del
Dr. Antonio Bonet Correa, Catedrático de Arte Hispanoamericano, de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Sevilla, España, mayo de 1971. p. 17, en UIA, Acervos Históricos. Chevalier, 1976, p. 292.
27 Ibid, p. 12.
28 Era cuando alguien concedía una propiedad a la Iglesia, a perpetuidad, para que ésta celebrara misas a
favor del donante, también en perpetuidad.
29 Estas consistían en que un propietario concedía una renta perpetua sobre el valor de la tierra. Ibid, p. 9.
30 1 sitio de ganado menor era igual a 780.27 hectáreas.
31 Cubiles 1971. pp. 43-44.
32 García y Alvarez, 1987, cap. V.
33 Ibid, cap. VIII

Contraloría social y Ciudad educadora


La Secretaría de la Gestión Pública del Gobierno de Guanajuato presentó un estand en el XI Congreso Internacional de Ciudades Educadoras realizado en Guadalaara, Jal., del 22 al 24 de abril de 2010.

El personal de la secretaría pertenecía al programa "Mejor atención y Servicio: MAS". Una funcionaria entregó un díptico donde se hace la comparación entre los principio de la Carta de Ciudades Educadoras y la metodología del programa gubernamental del gobierno estatal.

Lo interesante de esta información reside en que el día de ayer inauguraron la Semana de la Contraloría Social en Salvatierra, Gto.

El objetivo central de la semana de la contraloría, y el comparativo entre el programa MAS y la Carta de Barcelona, se encuentra expuesto en el artículo 9 del capítulo sobre El Compromiso de la Ciudad que dice:

9.- La ciudad educadora fomentará la participación desde una perspectiva crítica y corresponsable. Para ello el gobierno local facilitará la información necesaria y promovera, desde la transversalidad, orientaciones y actividades de formación en valores éticos y cívicos.

Estimulará al mismo tiempo, la participación ciudadana en el proyecto colectivo a partir de las instituciones y organizaciones civiles y sociales, tomando en consideración las iniciativas privadas y otras formas de participación espontánea.

En la inauguración de la Semana de la Contraloría Social la presidenta municipal Guadalupe Nava expresó:
"Es importante que exista la participación de la ciudadanía, en el sentido de que estén al pendiente del actuar del gobierno, deben ellos de convertirse en vigilantes constantes, que sepan cómo es que se están llevando a cabo los programas, la obra pública, deben estar enterados de cómo es que se van a utilizar los recursos; de tal manera que si hay algo que no esté bien corregirlo o darle solución".

Por otro lado, el contralor municipal, Juan Carlos Memije Serrato dijo que la finalidad del evento es como lo dijo la presidenta promover la participación ciudadana; "Esta semana que inició hoy y que termina el próximo 30 de abril, tiene la finalidad de promover la participación de la ciudadanía en las actividades del gobierno municipal, con el objetivo de lograr la confianza de los ciudadanos en el gobierno" comentó.

El programa MAS dice que su semejanza con el artículo nueve de la carta de Barcelona es que buscan " Con el objetivo de ser un Gobierno Transparente y con rendición de cuentas, la sociedad se ve representada por un Comité Evaluador, integrado por miembros de varios sectores, principalmente el educativo, económico y social, encargado de la vigilancia del proceso general del programa MAS.”
El mensaje que nos transmite este evento, es que la ciudad no debe continuar con acciones aisladas para fomentar la participación cívica de la ciudadanía, se impone el imperativo de asumir de manera sistematizada, ordenada, permanente y continuada la realización de los principios de la Ciudad Educadora, tanto como los compromisos de la ciudad y el servicio integral a las personas coordinado por el gobierno local de Salvatierra, Gto.

viernes, 23 de abril de 2010

El libro de iconología del templo parroquial de Salvatierra, formó parte de la ciudades educadoras del mundo

El libro pudo estar presente en el congreso internacional gracias a la invitación de Ciudad Victoria para comportir sus estantes, al apoyo de Juan Ramón Quintana Corral y, con un gesto positivo, a la presidenta municipal de Salvatierra, Gto.
Guadalupe Nava López.
Doné 100 libros que están en las más recomendables manos de los educadores municipales, como la maestra que tiene expresión de culta y educada.
Ingreso a los salones de conferencias
Inauguración por el presidente municipal de Guadalajara, se llama Aristóteles.
Reunión de ciudades miembros de la AICE, brasileñas, coreanas,
francesas, africanas, catalanas, argentinas, colombianas y
mexicanas están en la asamblea
retratada.
En el stand de Ciudad Victoria regalaron libros a los líderes municipales de educación de más de 80 ciudades del mundo; el libro de Salvatierra, Gto. está en la segunda repisa del exhibidor escalonado.

Exhibiciones de Stand, el volcán suspendió vuelos europeos a Guadalajara





Carteles de Brasil sobre Ciudad Educadora




martes, 20 de abril de 2010

Salvatierra, Ciudad Educadora; en el futuro.



Cd. Victoria, Tam, a 17 de abril de 2010.


ASUNTO: Solicitud de materiales para
Congreso Internacional de Educación
en Guadalajara.



Lic. Ma. Guadalupe Nava López.
Presidenta Municipal de Salvatierra, Gto
P R E S E N T E.

La suscrita Profra. Silvia Guadalupe Acle Guerrero, coordinadora del Programa Victoria, Ciudad Educadora, con sede en Ciudad Victoria, Tamaulipas, se permite felicitarla por este medio y a la vez poner a su disposición un espacio en el stand, que nuestra ciudad tendrá en el XI Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, con el tema "Deporte, Políticas públicas y Ciudadanía. Retos de una Ciudad Educadora", a celebrarse en Guadalajara, Jalisco, México, los días 22, 23 y 24 de abril, del presente año. En el mes de noviembre pasado, en la ciudad de México, se celebró el segundo Congreso Nacional de la Red Mexicana de Ciudades Educadoras, de la cual formamos parte, allí conocimos al Lic. Pascual Zárate Ávila, quien nos regaló un valiosísimo libro con información de su ciudad, mismo que nos interesó en especial por su manejo del concepto de identidad, por lo que le solicito, de la manera más atenta posible, tenga a bien, como forma de dar a conocer su riqueza cultural, el libro del Sr. Zárate, así como otros materiales, donde podamos conocer más de su ciudad, es importante precisar que a este congreso asisten responsables de la educación de más de doscientas ciudades de todo el mundo, que precisamente trabajan con el tema de ciudadanía, deportes, salud e identidad entre otras actividades como medio de formar ciudadanos democráticos, participativos en la construcción de sociedades justas, igualitarias y educadas, todas estas estrategias, tiene fundamento en la carta de Ciudades Educadoras, que a través de la pedagogía urbana vinculada a la teoría de la pedagógica social, hacen posible el logro de los principios de la Asociación Internacional.
Le reiteramos nuestro más profundo agradecimiento, esperando tener la oportunidad de contar con su valioso material, para entregarlo a los visitantes de nuestro stand.

A T E N T A M E N T E
Profra. Silvia Guadalupe Acle Guerrero
Nota del Editor: El oficio de Silvia Acle, comisionada de vinculación de la Red Mexicana de Ciudades Educadoras, abre un honorífico espacio para presentar el patrimonio pedagógico de Salvatierra, al que el libro "Santuario de Nuestra Madre Santísima de la Luz", hace referencia.
Realizaré la donación de cien ejemplares para promover la ubicación y existencia de Salvatierra entre más de doscientas ciudades de Europa y América.
Muy seguramente tendrémos la solidaridad del Ayuntamiento y de la presidenta Guadalupe Nava, para hacer acompañr los ejemplares con los diferentes carteles, que son bellas vistas de la ciudad.

domingo, 18 de abril de 2010

Iconología de los retablos del templo mayor de San Francisco en Salvatierra, Gto.

El retablo mayor del templo de San Francisco de Salvatierra, Gto., tiene las esculturas de san Buenaventura, filósofo de la luz como iluminación para hacer el itinerario de la mente a Dios. Lleva una capa roja y un libro de los evangelios, como señal de su amor a la Pasión de Cristo.
En el nicho central se encuentra la escultura de san Francisco de Asís, que lleva una cruz en sus manos y tiene representadas las estigmas de Cristo en sus manos. La interpretación es la absoluta imitación del Via Crucis de Cristo a los largo de su vida franciscana.
El color café es símbolo de subordinación y humildad, y el cordel de la cintura de pobreza y unión de la comunidad religiosa en la oración.
Jesucristo está representado con una túnica blanca y las manos extendidas en una bendición, representando la resurrección y la llegada del Espíritu Santo en la pascua de semana santa.
En el nicho siguiente, se presenta a san Antonio de Padua con el Niñó Jesús que se le revelaba en las noches para dictarle los sermones. está sostenida la escultura en una nube del cielo, indicando su santidad manifiesta durante toda su vida.
En la parte superior del retablo esta el emblema de los franciscanos, que es una cruz uniendo a dos brazos en cuyas manos están los estigmas de la crucifixión. Se interpreta que el brazo con una manga de sayal, es la de san Francisco y, la desnuda, es la de Jesucristo. En la iconología franciscana se hace una constante analogía de la vida de san Francisco con las 14 estaciones del Vía Crucis de Jesús.
El retablo del Sagrario, donde se encuentra el Santísimo en persona espiritual, esta en uno de los costados del crucero de la nave central del templo de San Francisco de Salvatierra, Gto. Es un altar con dobles columnas griegas, que simulan un recinto con techo de medio cañón.
La lectura del conjunto artístico nos relata un corazón dorado, coronado por un anillo de espinas, del que emanan luces amarillas. Para san Buenaventura, doctor de la Iglesia, la fe es iluminada por la palabra de los evangelios de Cristo, cuyo corazón se representa lleno de sabiduría y las palabras por las luces amarillas.
A un lado, sobre el blanco mantel del altar, esta un ramo de flores, que indican la alabanza de la naturaleza a Dios; y del lado opuesto, la figura escultórica de un ángel en posición de oración, como seres espirituales son mensajeros del Señor ante los hombres y mujeres, y escuchan su Palabra.


Retablo de Nuestra Señora del Socorro ubicada en un costado del crucero del templo de San Francisco en Salvatierrra, Gto. Dos pares de columnas griegas con capiteles dóricos y simulando un techo abovedado resguardan la pintura de la Iglesia Ortodoxa dedicada a la Virgen del Socorro.
La Virgen María alza al niño Jesús quien mira con azoro dos ángeles que le muestran una doble cruz y unos clavos. Interpretamos que el niño Jesús jugaba cuando los ángeles aparecieron y le mostraron los instrumentos, por lo que, espantado, corrió al regazo de su Madre, a quién ya tenían anunciado que su Hijo le atravesaría una espada de dolor de Madre.
La visión anticipadora del plan divino de la Cruz, es uno de los elementos centrales en la teología de san Antonio de Padua, doctor de la Iglesia católica, cuya principal virtud fue su sencilla oratoria en los sermones de las fiestas patronales de los templos en la Edad Media europea.

sábado, 17 de abril de 2010

Fachada y muros del templo de San Francisco en Salvatierra, Gto., son la historia de la ciudad




La historia de los símbolos de los templos es la historia de la ciudad de Salvatierra, Gto.

por Pascual Zárate Avila




    En 1659 se inició la construcción del templo de San Francisco por no ser ya suficiente el templo de San Antonio para contener a los fieles de la ciudad de San Andrés de Salvatierra.
    La fachada tiene una doble cruz, que se coloca siempre a los templos cuyo patrón titular fue a predicar a las tierras de los infieles del medio Oriente durante el periodo de las Cruzadas.
    Hay una ventana de luz con un vitral dibujando una cruz, en un boton de cantera esta labrado el lema franciscano "Paz y Bien", elegido por san Francisco como expresión de humildad y simplicidad.
    En el frontispicio esta esculpido en altorelieve la figura de una arcángel portando una antorcha, símbolo de la Luz que ilumina a la fe, según san Buenaventura y, también, la renovación del Espíritu Santo.
    Están las columnas Dóricas y dos nichos, uno para el seráfico frailecillo san Francisco de Asís y el otro para le seráfico padre san Antonio de Padua.

    En la capilla de la derecha a la entrada de la nave del templo de San Francisco en Salvatierra, esta la capilla de la Virgen de la Soledad. Se trata del sepulcro de los tres mártires franciscanos de la cristiada: Fray José Pérez, fray Humilde Martínez y fray Junípero de la Vega.
    La capilla muestra a Cristo en la cruz, y a la Virgen María con las manos en posición de oración, vestida del color lila como señal de duelo de acuerdo a la liturgia judía.
    Las urnas de los restos de los mártires dan el sentido de sepulcro a la capilla y a la Virgen María con el dolor de la soledad por la pérdida de sus hijos.
    Es una capilla sin decorado, de bóveda alta y con dos nichos para esculturas de la Pasión de Cristo, como la de las Tres Caídas.

    La capilla de la Virgen de Guadalupe esta ubicada en el costado izquierdo del templo de San Francisco. Es un recinto de amplias proporciones, ancho y su bóveda es esta construida en contrapunto.
    El decorado es el conjunto de motivos dedicados en la pintura sacra a la Virgen María, figuras de rosetones, pétalos de flores y los colores azul, blanco y amarillo, cuyo sentido es el blanco la pureza del alma, el amarillo la iluminación recibida de Dios y el azul su premio de estar ya en el cielo por el juicio perfecto a su misión corredentora.

viernes, 16 de abril de 2010

La Rosa de los Vientos y la seráfica pequeñez de san Francisco, en los retablos de la Puerta de los Ángeles en Salvatierra, Gto.

Un serafín estilizado a la manera indígena: seis varas de tul en la parte baja, de la boca del rostro infantil emanan flores y un haz de luz, representación de el habla entre los códices indígenas. Frutos de olivo a los lados, y hojas de alcatraz partidas a la mitad. Con vistosos adornos en las orejas.
Esta representación de un serafín es la imagen emblemática de san Francisco de Asís, quien se consideraba el más pequeño entre los hijos de Dios. El serafín es el ser espiritual más distante de Dios en la escala de perfección de santo Tomás de Aquino en la "Suma Teológica".
El serafín de la fotografía es una figura labrada que es recurrente en la fachada del templo de San Francisco. Hay que recordar que a san Francisco lo llamaban: "nuestro Seráfico 
El labrado en madera de mezquite nos presenta una flor de cuatro pétalos, símbolo de los cuatro rumbos del viento, y siete frutos del olivo, símbolo de la paz. También varas de tul, y ramas que semejan una cruz estilizada, con hojas que terminan en forma de llama vueltas hacia la flor abierta. Es un retablo que significa la expanción de la evangelización a todos los rincones del mundo.
En los retablos de la parte baja de la puerta los cuadros labrados tienen abundantes representaciones de granos de maíz, que en la mitología indígena es la materia con la que están hechos los hombres y mujeres, de acuerdo al “Popol Vuh”.
La puerta es una concepción sincrética del mundo, un ejemplo paradigmático del mestizaje cultural.

La puerta de los ángeles en el templo de San Francisco en Salvatierra, Gto.

La foto presenta un fragmento de la Puerta de los Ángeles, ubicada en el costado lateral del templo de San Francisco, por el corredor que conduce al templo de San Antonio.
La puerta es un gran retablo que nos relata la composición del espacio que santo Tomás de Aquino denomina el Evo. La suprema perfección y suma de todos los valores se encuentra en la parte alta, donde está Dios padre y Dios Hijo, luego en los cuadros labrados descienden en perfección los seres espirituales, como lo son los arcángeles, a los que les siguen los ángeles, querubines y serafines.
Los demás cuadros son símbolos de la cruz presentados de manera imaginativa, como es el caso de la cruz de san Andrés, repetida con variantes.
En una esquina de la foto, del lado izquierdo, esta la Rosa de los Vientos, de la que se desprende una cruz, como símbolo de la predicación universal de la Pasion de Cristo a todos los pueblos del mundo.
También podemos interpretar figuras en forma de la mitad de una concha, que representa el utencilio para beber la palabra de Cristo como agua de vida espiritual y, además, como concha que se cierra en invierno y se abre en verano, representando la resurrección en el Cielo prometido.

La pintura religiosa del templo de San Antonio de Padua en Salvatierra, Gto. Una ciudad educadora explica los símbolos de todos sus muros

Los símbolos de los muros de los templos de Salvatierra, Gto.

por Pascual Zárate Avila

    Aunque los datos no son seguros en todos sus detalles, sabemos que nació en Lisboa a finales del siglo XII, sin que podamos fijar la fecha con exactitud. Murió en Padua el 13 de junio de 1231 a la edad, aproximada, de 39 años.
    En un costado del presbiterio del templo de san Antonio esta la pintura que refiere la aparición del Niñó Jesús a san Antonio de Padua. El cuadro nos presenta como escenario una locación del convento de San Buenaventura de Salvatierra. Las puertas y la boveda del techo son tomadas de las celdas, lo mismo que la escultura de la crucificción es el retrato de un original que está en la Capilla de la Soledad, en el templo mayor de San Francisco. Las mesitas, el buro, el lava manos, la cama y la silla son muebles propios de las celdas del convento franciscano, a cuyo modelo se acogió el pintor Pedro Cruz para la creación del cuadro mural.
    Hay un discreto florero en la mesa de estudio, el libro de la Biblia esta en un porta libros de madera pisando con una hoja de papel, donde se lee la redacción de un sermón del Santo franciscano y, el niño, de piel rosada y cabello amarillo, está dibujado sentado con los brazos abiertos como muestra de aceptación y confianza mutua con san Antonio. La perspectiva nos da una escena donde los personajes son vistos como a hurtadillas desde una ventana exterior.
    Una interpretación icónica es relativa a que san Antonio recibe una iluminación especial de las preguntas que le realiza a Jesús en su niñez. Es decir, que la humildad y entrega a la fe franciscana sólo le basta la enseñanza de la ingenuidad y simplicidad de la infancia de Jesús.
Transcribimos un relato de la revelación del Niño Jesús a san Antonio:
"La visión
    Una vez en que el beato Antonio se encontraba en una ciudad para predicar, fue hospedado por una persona del lugar. Éste le asignó una habitación separada, para que pudiera entregarse tranquilo al estudio y a la contemplación. Mientras rezaba, solo, en la habitación, el propietario multiplicaba sus idas y venidas por su casa.
    Mientras observaba con atención y devoción la habitación donde rezaba San Antonio solo, ojeando a escondidas a través de una ventana, vio entre los brazos del beato Antonio a un niño hermoso y alegre. El Santo lo abrazaba y lo besaba, contemplando su rostro incesantemente. Aquel hombre, asombrado y extasiado por la belleza del niño, pensaba por sus adentros de dónde habría venido un niño tan gracioso. Aquel niño era el Señor Jesús."

    En el costado derecho del presbiterio del templo de san Antonio de Padua está el cuadro mural de la predicación de san Antonio a los peces en Italia. Este cuadro lo realizó Pedro Cruz hacia 1966. Es de notar que Pedro Cruz era un pintor académico de la escuela de San Carlos, por lo que su técnica esencial era pintar teniendo a los modelos originales a la vista. Podemos inferir, por tanto, que la escena del mural fue obtenida por el pintor de una locación ubicada en un remanso del río Lerma, y el fraile retratado, algún amigo del artista.

    El libro de los evangelios está abierto, como señal de predicar la palabra de Dios, lleva el sayal café de humildad y el cordón que era también las cuentas del rosario.

    Enseguida anotamos la descripción sobre el pasaje de la predicación que está publicado en http://www.corazones.org/santos/antonio_padua.htm:

    "En una ocasión, cuando los herejes de Rímini le impedían al pueblo acudir a sus sermones, san Antonio se fue a la orilla del mar y empezó a gritar: `Oigan la palabra de Dios, ustedes los pececillos del mar, ya que los pecadores de la tierra no la quieren escuchar´. A su llamado acudieron miles y miles de peces que sacudían la cabeza en señal de aprobación. Aquel milagro se conoció y conmovió a la ciudad, por lo que los herejes tuvieron que ceder."
    Los franciscanos poblaron la imaginación de sus devotos con una gran cantidad de leyendas que mezclan lo sobre natural con episodios religiosos. En Salvatierra, las dos imágenes religiosas que son verdaderos mitos de identidad social son el Señor del Socorro y la Virgen de la Luz.

jueves, 15 de abril de 2010

La puerta de la predicación en el templo de San Antonio en Salvatierra, Gto.

La fachada del templo de san Antonio de Padua contiene los elementos románicos de la Orden Franciscana de los Hermanos Menores. El Románico es un estilo religioso dirigido a dar la sensación de humildad y austeridad en los recintos de oración.
En la parte alta esta la doble Cruz de Compostela, símbolo de los Cruzados que peleaban por la reconquista espiritual del Santo Sepulcro, como fue le caso de san Antonio de Padua.
A la entrada de la puerta es necesario subir tres escalones, los cuales estaban indicados para las construcciones de los templos, señalando con ellos la acción de elevación espiritual al entrar a orar.
Otro elemento arquitectónico presente es el amplio atrio para la contemplación del conjunto arquitectónico, como una señal de la significación central del espacio de lo sagrado de entre de las edificaciones seculares de la ciudad.
En la parte superior de la puerta del templo de san Antonio de Padua esta representado como misionero franciscano, sosteniendo un pez en su mano izquierda. El simbolismo refiere a la predicación que se le atribuye a san Antonio, de haberla dirigido a los peces y aves marinas, luego de que no lo dejaron entrar a una ciudad italiana para predicar; los franciscanos decían que también hay que enseñar la palabra de Cristo a las plantas del suelo y a las aves del cielo, por ello se posa, lo que también podemos suponer que es la figura de un pájaro posado sobre el libro de los evangelios.
El retablo contiene figuras de granos de maíz, de la flor de liz que representa a la Virgen de la Inmaculada Concepción, ramas de olivo como señal de paz y, de laurel, para premiar triunfo de la evangelización del valle.


En la puerta del templo de san Antonio de Padua, entre los símbolos labrados destaca el signo de la cruz en forma de X. Esto es debido a que originalmente, la primera capilla estuvo dedicada a san Andrés, de quien se tomó el nombre para la Congregación de españoles, y que antes era conocido simplemente como el Pueblito.
San Andrés fue el primer discipulo de Jesucristo, y representa la posibilidad de conocer la palabra de Dios al ser enseñada por Cristo. San Andrés representa la formación de las primeras comunidades cristianas, pues a él Jesús le contestó a su pregunta: ¡Maestro! ¿Dónde habitas?; y la respuesta fue "Sigueme y los verás". La interpretación teológica es que ahí donde están dos personas reunidas en nombre de Jesús, ahí habita.
Las flores, ramas y frutos son parte de la concepción franciscana de que la naturaleza toda alaba a Dios, y en particular en el fértil valle de Guatzindeo.

El canal de Gogurrón, una fuerza natural empleada por la ciencia del siglo XVII en Salvatierra, por Miguel Alejo López

Pedro Arizmendi Gogorrón con su esposa Antonia de Bilbao Palomino y sus hijos, formaron una acaudalada familia de mineros avecindada en San Luis Potosí. Don Pedro obtuvo en la segunda mitad del siglo XVI grandes extensiones de tierra mercedadas por la autoridad virreinal sobre el camino de San Felipe a San Luis Potosí y Zacatecas en el norte de lo que hoy es el estado de Guanajuato. Asentadas estas propiedades en la ruta de la plata, no producían los granos suficientes para alimentar a la creciente población que trabajaba para sus minas.

Pedro Arizmendi fijó su atención en las fértiles tierras del sur, concretamente en un pródigo valle bañado en toda su extensión por el caudaloso río Grande. Ahí estaba la solución para proveer de alimentos a su hambrienta población minera.
Su primera acción fue obtener en 1618 del virrey don Diego Fernández de Córdoba la licencia para hacer una saca en el río Grande y llevar agua por el llano de Chochones para establecer un molino de harina en ese lugar(molino de la ciudad).

En 1620 consolida su propiedad sobre las tierras de las estancias de Culiacán, el Potrero, y Corralejo, al oriente del río Grande frente a las labores de Guatzindeo propiedad de los Hernández y hasta topar con las tierras del Mayorazgo de Tarimoro propiedad de don Gabriel López de Peralta mediante una merced tierras que le otorgó la autoridad virreinal, tres años después, continua ampliando sus dominios al comprar a don Gabriel una buena parte de sus tierras ribereñas al río libres del mayorazgo.

Con acciones de esta índole la familia Gugorrón fue conformando un emporio de producción agrícola y manufacturera que culminaría con la creación de las estancias y haciendas de San José Gogorrón (San José del Carmen), la Magdalena de Gogorrón, los Negros de Gogorrón, San Antonio Gogorrón, San Francisco y Guadalupe Gogorrón, y la hacienda del Molino Gogorrón (hacienda de Sánchez).

Pedro Arizmendi Gogorrón, sin avecindarse en estas tierras y ajeno a la vida del valle y de Chochones, es el primero que emprendió la actividad económica a gran escala supeditando la producción local a la minería como actividad de primer orden en la Nueva España, creando de esta manera la dependencia económica de la región a otros polos de desarrollo por lo general lejanos que si experimentaron rápidamente el progreso gracias a la riqueza producida por estas tierras.

La industria hidráulica de los molinos de trigo en Salvatierra.

El comienzo de la industria en la pujante ciudad novohispana de Salvatierra

por Pascual Zárate Avila



    El casco de lo que fue llamado el molino de la ciudad, se conserva en buen estado, considerando que en 1631 ya estaba en funcionamiento. La producción de harina de trigo realizada en modernos sistemas motrices hidráulicos es la principal causa de la llegada de aproximadamente 30 familias españolas traídas por Gabriel López de Peralta, y entre ellas venía el escribano Agustín de Carranza y Salcedo, que años después sería el principal gestor de la fundación de la ciudad.

    A comienzos del siglo pasado, este barrio era conocido como el barrio de los oficios, que es un dejo de la actividad colonial del sitio urbano.

    La colonia de españoles que desde 1600 estuvieron llegando al valle de Huatzindeo, y particularmente, las familias que llegaron para atender a los molinos de la Ciudad en 1618, de La Esperanza y al del Mayorazgo, instalado en 1631, los tres molinos le dieron una impronta cultural a la Congregación de San Andrés Chochones, reconocida oficialmente por el Virrey en 1639.

    El rasgo cultural específico del asentamiento español, era que se trataba de castellanos que radicaban en el pueblito con la finalidad de asequirse un trabajo que desarrollaban ellos con su manos y capacidad técnica. Manejar un molino hidráulico requería de una preparación en oficios y sentido de la física. Un molino requirió de herreros de mantenimiento, carpinteros, contables, guardias, arrieros, panaderos, médicos, albañiles, coordinadores del trabajo, escribanos de la Alcaldía Mayor de Celaya para las propiedades, sacerdotes, servidumbre doméstica y demás oficios.

    Este suceso industrial de los tres molinos en un valle fértil puso a los habitantes de la congregación en condiciones de abrigar el sueño de fundar una ciudad, y lo consiguieron, al grado que en el acta constitutiva de fundación del 9 de febrero de 1644, le son otorgados los mismos privilegios y prerrogativas de la ciudad española de Puebla de los Ángeles, que hoy es la capital humanista de América.

    La industria de la molienda hidráulica se convirtió en un cluster, en lo que se denomina en la teoría económica como polo de desarrollo, en una industria insignia en la época colonial, cuya característica fue promover la instalación de otras industrias como la del tejido para los costales, tanto de tul como de algodón; la del transporte de tracción animal; la agricultura de trigo; de la construcción y de sistemas de almacenaje; el comercio de utensilios fabriles y domésticos provenientes de la región; mesones para el hospedaje de los visitantes prominentes y de las caravanas de arrieros; panaderías, velas, vestidos, zapatos, armas, talabartería, cárnicos y lácteos.

    Las escuelas de instrucción elemental florecieron, lo mismo que las actividades culturales, festejos patronales y artesanías de ornato para las fiestas religiosas y domésticas.

Ruinas del primitivo convento de San Andrés de Guatzindeo.


La foto presenta los arcos del primitivo convento dedicada a san Andrés por los franciscanos, en 1619, para dar servicios espirituales a las familias españolas asentadas para laborar en el molino de trigo que aprovechaba un pronunciado declive del canal de Gugurrón, y con la fuerza del agua movían las aspas de madera de la rueda para la molienda. Los arcos existen como vestigios en tres casas particulares, ubicadas en la calle vecina a la barda perimetral trasera del convento franciscano de San Buenaventura.

A decir del propietario, quien vive ahí desde su infancia, los arcos eran más altos y en las columnas al interior del siguiente cuarto había nichos, pero con el tiempo él rellenó el piso y los nichos quedaron a la altura de la cintura, lo mismo que cubrió un antiguo pocito que estuvo a un lado de donde se tomó la perspectiva de la foto.

Esta edificación religiosa se abandonó en 1638 porque no cubrió los requisitos de armonía de la fachada, proporciones amplias y belleza del altar que exigía el edicto novohispano de 1634, emitido por el Obispo de Michoacán, para templos parroquiales, como era el propósito de la capilla de San Andrés desde 1619.

miércoles, 14 de abril de 2010

La utopia de los Predicadores de Santo Domingo en Salvatierra.

La estatua de santo Domingo de Guzmán preside la fachada, en la parte alta, del templo llamado de la Clemencia, cuando la Orden de los Predicadores crearon un hospicio para niños en 1767.
En el periodo colonial, sólo estuvieron en Salvatierra por dos décadas, como caso único, pues al estado de Guanajuato llegaron oficialmente hasta el siglo XIX.
La utopía de los dominicos, que sostiene el derecho natural de recriminar al gobernante sus acciones apartadas de los valores cristianos, le dió una personalidad eminentemente social a este espacio, donde después el clero secular instaló en 1908 un hospital atendido por la Congregación de las Hijas de la Caridad de san Vicente de Paul, una escuela parroquial y la sede de la agrupación política Acción Católica de la Juventud Mexicana.