sábado, 20 de febrero de 2010

El simbolismo de la Virgen de la Luz de Salvatierra por Pascual Zárate

La devoción de la Virgen de la Luz es un patrimonio cultural simbólico edificado con la historia de Salvatierra


por Pascual Zárate Avila
Cronista de Salvatierra

Introducción  


La imagen de la Virgen de la Luz refleja de manera amplia la finalidad de la organización social de Salvatierra a lo largo de la historia, mediante los símbolos históricos que se le han agregado a manera de exvotos..

Origen de la estatuilla de pulpa de maíz y madera de parota.


Fue elaborada por los artesanos de Pátzcuaro durante el obispado de Vasco de Quiroga, con pulpa de maíz y madera de parota, venerada como la Virgen de la Purificación. Con esa advocación la trajeron los frailes franciscanos al Hospitalillo del Valle de Huatzindeo. 
Los hospitales de Vasco de Quiroga eran lugares de enseñanza de oficios, trabajo, albergue y curación especialmente para los indígenas. El convento se cambió de lugar por la muerte de fray Juan Lozano, último franciscano que lo atendía, por la enorme mortandad de finales del siglo XVI y ataques de los chichimecas, los servicios religiosos de los franciscanos se pasaron al otro lado del Río Grande, donde construyeron un convento modesto bajo el patronato de San Andrés de Huatzindeo, hacia 1600 aproximadamente.

La Virgen de la Purificación quedo olvidada en las ruinas del viejo hospitalillo, donde vivió una familia de indígenas.

Se realiza el Tercer Concilio Mexicano por el obispo Montúfar y se acuerda asumir las normas del Concilio de Trento. Uno de los puntos es la glorificación de María. Este concilio mexicano se realiza hacia 1590. El nuevo canon de glorificación tendrá una gran influencia en la devoción de la Virgen de la Luz al ser reencontrada.

La Construcción de la ciudad de San Andrés de Salvatierra


En 1645 llega la Orden de los Carmelitas Descalzos a Salvatierra y proceden a la construcción del convento de San Ángelo Mártir; de un sistema de canales, para el riego y la industria; compran una hacienda agrícola y levantan el puente conocido de Batanes. En estas construcciones tiene que ver fray Andrés de San Miguel, que fue el máximo maestro de obras de la Colonia. 

Con estas edificaciones los carmelitas se ven invadidos por la riqueza económica. La ciencia del mayor hidrógrafo y arquitecto del siglo XVII es incontenible y toma desprevenidos a los padres carmelitas, que de buenas a primeras hacen la acumulación de un capital enorme y que no proviene de la explotación del trabajo de los indígenas, sino de un uso racional de las nuevas tecnologías del agua para el cultivo y para las ruedas hidráulicas de la industria de la molienda. 

La ciencia colma de riquezas a una orden que tiene votos de pobreza, obediencia, oración y contemplación. Aquí ocurre un primer conflicto de conciencia para la que no estaban preparados los frailes carmelitas. Hay relatos y leyendas donde los indígenas consideran a fray Andrés de San Miguel como la encarnación de un diablo que puede hacer todo con enorme facilidad. La ciencia asaltó a la orden carmelita, los puso en ocasión de caer en pecados como los de la soberbia y el egoísmo.

Sin embargo, a su templo y convento, fray Andrés se limitó a darle dimensiones de humildad. No lo construyeron con grandes dimensiones. Incluso no hicieron torres por ser ostentosas, construyeron espadañas, como expresión de modestia.

El periodo conocido como el Renacimiento estuvo en Salvatierra desde su fundación. En la ciencia se fundó la riqueza de la ciudad, y no en la esclavitud de los indígenas. El agua fue el factor de energía principal. Por ello podemos decir que desde su fundación los salvaterrenses están maravillados con el agua, su poder, su utilidad, su problematicidad, pues la pérdida de vidas en el Río Lerma tiene también temerosos a los salvaterrenses. 

El agua representa la belleza y el dolor. Para los carmelitas es el agua la que representa la palabra de los Evangelios de Jesucristo, como lo describe santa Teresa de Jesús en su libro "El Castillo Interior", y el Templo Carmelita de Salvatierra figura un castillo, y al convento llegaba agua en un acueducto y tenía múltiples pilas de agua en sus atrios, jardines y huertas; pero es el agua, también, tomada por los mismos carmelitas para introducir el saber moderno mediante el uso de las matemáticas para el conocimiento de la naturaleza. Para calcular los flujos de agua y los planos de los canales y drenajes de Salvatierra.

Salvatierra fue una ciudad que nació por medio de esa cosmovisión barroca del Renacimiento, de formular una ética religiosa, mística, unida con las conquistas del conocimiento objetivo que despierta impactos no previstos. Por ello el humanismo fue muy patente en Salvatierra. La ciudad no requería del trabajo de esclavos. La ciencia hacía producir lo suficiente para pagar las servidumbres. El conocimiento del agua hace a Salvatierra una ciudad próspera y humanista. Aunque la economía permitió una acumulación de capital excesivo para hacendados, órdenes religiosas e industriales de los molinos de hidráulicos de harina, las comunidades indígenas no tuvieron un gran desarrollo.

Con estos aportes de la industria de la molienda de trigo el capitalismo incipiente llegó a la ciudad novohispana al llevar la producción en caravanas de carretas a las minas de San Luis Potosí y Zacatecas.

La estatuilla de la que será llamada Virgen de la Luz es reencontrada en 1664 por el dueño de la hacienda de San Buenaventura, el capitán Tamayo, y por un fraile franciscano. Ellos la encuentran a causa de un  resplandor visto en un cuarto de tiliches donde vivía una india vieja, a la figurilla encontrada le atribuyen haber emitido luces. 


Los nombres de la Virgen de la Luz


La Virgen de la Purificación encontrada es, posteriormente, llamada popularmente como Virgen de las Luces por haber testimonios de sus resplandores nocturnos en templos de la ciudad.
 
Luego de su hallazgo se queda en la capilla que le levantan en la hacienda de San Buenaventura y recibe el nombre de Señora del Valle, debido a que el capitán Tamayo le avisó al cabildo de la ciudad de Salvatierra y a la parroquia de San Antonio y las autoridades de la Corona española y las eclesiástica fueron a recibirla vistiendo su ropa de gala llevando una rama de olivo de oro, la cual le entregaron al nombrarla, con entera solemnidad, "Patrona del Valle de Huatzindeo", encomendándole la paz entre la ciudad y el valle.

Los salvaterrenses, posteriormente, cuando es traída al templo parroquial de San Antonio la llaman la Señora de la Otra Banda. También es llevada al templo del Carmen cuándo celebra la fiesta del dos de febrero debido a que tenía una capellanía para el alma de un benefactor de la orden. En sus estancias en el templo de la Virgen del Carmen hubo testimonios de haber sido vistos iluminados los ventanales de cristal. Curiosamente la ciudad inicia las festividades del dos de febrero con los Carmelitas Descalzos.

Por la gran influencia que la Orden de Santa Teresa de Jesús tenía en el cabildo de la ciudad, la Señora del Valle recibe el agregado de un Niño Dios, para simbolizar la imagen materna con la que los carmelitas representan a la Virgen María del Monte Carmelo.

Desde su hallazgo la Señora del Valle lleva la rama de olivo como símbolo de la paz. Con ella, el cabildo de la ciudad, le expresó la petición de ser la unión pacificadora de la reciente fundación de la ciudad de San Andrés de Salvatierra con los pueblos de naturales ya asentados en el valle de Huatzindeo, como lo eran Urireo y San Miguel Eménguaro. 


Conclusión del simbolismo de la Virgen de la Luz


La construcción de la parroquia secular, se dedicará el templo a la Virgen que ya lleva la advocación de la Luz y, también, a sido nombrada como patrona de Salvatierra por el obispo Juan de Ortega y Montañez.

Con sus símbolos de la luz del entendimiento, del conocimiento, de la paz del valle y de la maternidad protectora, logra ser una representación que incluye las doctrinas de los agustinos y franciscano mediante su advocación de las Luz; a los carmelitas con su niño Jesús en brazos; al cabildo con la hoja de olivo de la paz; mientras que a los indígenas los representa con su material de su cara de pulpa de maíz y su cuerpo primigenio de madera del árbol de parota, labrado su vestida con el estilo de los huipiles indígenas. Con estos elementos ella logra unificar una diversidad de lecturas culturales, siendo fiel al pensamiento filosófico de la hispanidad: ella atrae la colaboración con su fuerza de unificación y se empieza a construir su templo como Patrona de la Noble y Leal Ciudad de San Andrés de Salvatierra.

Con el bastón de mando de Agustín Iturbide se le hará representar los ideales de Independencia, Religión y Unión. Que son los valores del Ejercito Trigarante y que serán los principios de movimientos sociales con inspiración en los documentos de la filosofía social cristiana.

Su esencia de la hispanidad sigue con la coronación pontificia en 1939, cumpliendo la finalidad de la fundación de la ciudad de San Andrés de Salvatierra, que nació con la misión de pacificar el territorio de las Indias Occidentales, de acuerdo a las Ordenanzas de Felipe II, dadas en 1573 para nuevos descubrimientos y poblamientos de españoles. 

A la Virgen de la Luz se le dará la representación de pacificadora, pues, en la cabeza lleva una corona labrada, símbolo del premio dado por su intercesión para darle paz a la Iglesia mexicana en su conflicto con el gobierno en 1926, y que fue súplica encarecida de los salvaterrenses.

4 comentarios:

Unknown dijo...
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Anónimo dijo...

Muy interesante Pascual "congratulations", gracias por compartir. Saludos 🤗

Anónimo dijo...

Excelente documento histórico de nuestra ciudad de Salvatierra

Anónimo dijo...
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