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sábado, 12 de febrero de 2022

Los poetas de Salvatierra son la identidad comunitaria

Leer a los poetas de Salvatierra

Ana María de López Tena, J. Luz Ojeda López,

 Federico Escobedo Tinoco 

Inspiración religiosa

por Pascual Zárate Avila


La aventura de la identidad poética

Bajo la premisa de afirmar la existencia de una identidad propia e irrepetible de la ciudad de Salvatierra y considerando el lugar material de expresión a los versos poéticos, he leído la obra poética de Ana María de López Tena, J. Luz Ojeda López y Federico Escobedo Tinoco.
Conseguir los libros publicados por ellos fue una tarea interesante, sobre todo las obras de Federico Escobedo Tinoco. Leer sus poemas teniendo la pregunta sobre la identidad de Salvatierra me produjo un gran asombro percibir intelectualmente las características de identidad, simplemente era el paisaje natural y el pensamiento de la religión católica.
Los temas de los tres poetas son la rivera del río Lerma, el jardín principal, las iglesias, el puente de piedra y la Virgen de la Luz.
La identidad no es una expresión fija, tiene dinamismo y se van agregando nuevas formas de expresar los temas con nueva mentalidad.
Luego de leer las obras me hago la pregunta sobre mi formación personal, sobre la experiencia para apreciar a la ciudad y su gente.

¿Qué permanece en la imaginación por leer a los poetas de Salvatierra?

La principal imagen de la lectura es sobre todo el sobrecogimiento del asombro por conocer otra forma de vivir los mismos lugares comunes. El asombro de conocer las emociones de los poetas por los mismos lugares donde transitamos cotidianamente, con un sentido de vida propio y original en cada uno. 

La  lectura me transmitió las vivencias de nombrar los espacios como los árboles del jardín, el murmullo del río Lerma con sus huertos, las casonas solariegas, las sombras del barandal en el piso del atrio y el sonido de las campanas. La existencia centenaria de los seres propios de la ciudad, permaneciendo en su lugar, fue una emoción sin referente de tiempo, una plenitud de percepción de los objetos al estar unidos con los sentimientos confesados poéticamente por los poetas. 

Al leer a los poetas no sólo percibía lo físico, lo material sino iba junto con ello la vida de quienes los habían palpado, visto y pensado en referencia a un momento de su vida.  Leer la palabras en composición poética es un estremecimiento interior al percibir hablar dentro de nuestra imaginación al poeta frente al mismo espacio físico.

Es ahí donde se localiza la identidad, las palabras propias del habla comunitario frente al lugar físico donde fueron concebidas. Y sucede la identidad, la identificación con la imaginación del otro, una unión poética, una comprensión de estar unido con el otro disipando la soledad.

Lo aprendido con la lectura de los poetas de Salvatierra fue un instante de identificación con sus vivencias al estar en los mismos lugares, sentir que estamos unidos sin tiempo, con el mismo estremecimiento estético, guiados por la belleza donde habitan las palabras del poeta.

Propios y extraños deben leer a los poetas al recorrer Salvatierra

La aventura de leer a los poetas de Salvatierra fue un instante de asombro al percibir en los espacios físicos las palabras de quienes los han nombrado con emoción eterna encerrada en las hojas de los libros.
Un instante de plenitud con la cultura propia, es una vivencia única e irrepetible, una forma de sentir la ciudad con los pensamientos y la emoción de sus habitantes, el poeta es sólo una muestra de la forma de percibir para conocer su espacio vital desde su comprensión de la infancia.
Una aventura del proceso de conocimiento de los habitantes que crecieron percibiendo los espacios y que los poetas nos lo expresan de manera literaria con capacidad estética para conmocionar el instante que se vive al leer el verso.
Les deseo que vivan una aventura del instante poético en Salvatierra. 

domingo, 25 de octubre de 2015

Imágenes del XI Encuentro Internacional de Escritores de Salvatierra, Gto.

Un vídeo de registro histórico

Video con breves segundos de lectura
Siempre es importante difundir las actividades culturales. El encuentro de escritores en su XI edición tuvo momentos inéditos que hicieron brillar el uso del lenguaje, los participantes han perfeccionado su oficio de escritor. Nuevos escritores se han integrado en esta ocasión a este encuentro que se distingue por ser un espacio para la libertad de palabra. Felicitaciones al equipo organizador de la décimo primera edición del Encuentro Internacional de Escritores.
Posted by Arcadia Salvaterrense on Domingo, 25 de octubre de 2015

viernes, 26 de junio de 2015

Valle de Santiago y sus poetas, una presentación en Salvatierra

Una tertulia literaria-musical al viejo estilo del siglo XIX en Salvatierra, Gto. con la presencia del presidente electo de Salvatierra, Gto. José Herlindo Velázquez Fernández. Fue una reunión de escritores que estuvieron muy activos en los comicios electorales, candidaturas y campañas de promoción del voto para sus partidos.

Presentación del libro "Las Gárgolas" del autor Isaías de Valle de Santiago en la Plaza Colonial, una reunión donde...
Posted by Arcadia Salvaterrense on Viernes, 26 de junio de 2015

miércoles, 24 de junio de 2015

Un poeta de Salvatierra, Gto. Alfonso García y Álvarez

Los poetas de la ciudad y sus pensamientos sobre la existencia, la pregunta perenne, ¿A dónde voy?

A dónde voy
Poesía y paisaje de Salvatierra, Gto. Este poema nos hizo tomar perspectivas del paisaje cotidiano contemplado de manera diferente para quienes toda su vida la han pasado en la ciudad.Excelente poema del doctor Alfonso García y Álvarez, "A dónde voy".El atrio jardinado del templo de San Francisco es todo un simbolismo de vida.
Posted by Arcadia Salvaterrense on Sábado, 20 de junio de 2015

Salvatierra, gto. en su cultura multimedia del siglo pasado.

Una joya del patrimonio cultural de Salvatierra: una ceremonia social de 15 años en 1959 y la voz de la poeta Ana María de López Tena grabada en 1967 durante un recital en el seminario de cultura Mexicana en la ciudad de México.

Documental social de 1956, "Las mujeres de antaño"
Un interesante vídeo con la voz de la poeta Ana María López Tena declamando el poema "Mona Lisa", que ilustramos con cine casero de 1959, cuya película corresponde a la ceremonia religiosa de presentación de 15 años de Cecilia Zárate, filmada por Miguel Zárate Sánchez en el atrio jardinado e interior del templo de San Francisco..
Posted by Arcadia Salvaterrense on Miércoles, 24 de junio de 2015

miércoles, 17 de junio de 2015

Salvatierra Gto. arte e industria

Vamos a recobrar las publicaciones en el blogspot, iniciamos con la inserción de una publicación realizada en el Facebook
Por si fuera esta vez...

Publicamos el primer vídeo cultural recreando un poema de José Luz Ojeda López. El proyecto será recrear la historia de la poesía de Salvatierra, Gto. A todos nuestros contactos y amigos arraigados en la ciudad y comunidades, en fechas próximas los vamos a visitar para invitarlos a que se unan a esta misión cultural. Arcadia Salvaterrense tiene su oficina en la calle Guillermo Prieto, en el Portal Las Brisas, subiendo el Puente de Batanes, para atender a quienes se unan como suscriptores de esta tarea de difusión local.

Posted by Arcadia Salvaterrense on Martes, 16 de junio de 2015
Esperamos que podamos actualizar los vídeos que tenemos allá en la otra aplicación.
El patrimonio histórico de Salvatierra rescatado

Entrevista a profesoras-investigadoras y estudiantes de la Escuela Nacional de Restauración, Conservación y Museografía del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quienes estuvieron en el edificio "Carolina y Reforma 1845", siguiendo el proyecto de registro y estudio del monumento histórico, pues se le tiene desde 2010, como candidato para que reciba la Declaratoria Presidencial de Monumento Nacional.Las profesoras de conservación, Raquel y Martha, sostuvieron una breve entrevista con el Presidente Electo de Salvatierra, con quien trataron la gran posibilidad de coadyuvar para lograr ya la consecución de la Declaratoria de Ciudad de Monumentos.

Posted by Arcadia Salvaterrense on Sábado, 13 de junio de 2015
La identidad cultural del Grupo Carolina

Juan Ramón Quintana Corral explicó la historia del edificio La fuerza cultural del pasado de Salvatierra es un importante activo para el desarrollo integral de la ciudad. El aprendizaje para conservar las tradiciones y espacios arquitectónicos de la industria textil bajo custodia del Grupo Carolina, tiene en Juan Ramón Quintana Corral, director general de la planta, uno de los agentes más compenetrados con el valioso patrimonio cultural edificado del paisaje histórico industrial. Sobre las acciones que enriquecen la gama de lugares de interés para visitar en Salvatierra, en el blog Arcadia Salvaterrense está una breve reseña, por lo que los invito a hacer clic en la liga que anoto:http://arcadiasalvaterrense.blogspot.mx/2011/01/objetivos-del-estudio-social-e.html Las profesoras - investigadoras de la Escuela Nacional de Restauración que pasaron a realizar una investigación en sitio, comentaron que realizarán un trabajo sobre la industria textil en la región de Querétaro y Guanajuato. La potencialidad de Salvatierra en este tema es de una enorme riqueza pues muy poco es lo que ha cambiado en los espacios y las funciones de las naves dentro de las etapas del proceso productivo. Los servicios turísticos es una gran oportunidad de actividad económica, para lo cual hay que conocer nuestro patrimonio cultural de manera integral.

Posted by Pascual Zarate Avila on Miércoles, 2 de julio de 2014
Estampado de telas

Los espacios fabriles de Salvatierra, Gto. El edificio que se muestra en el corto de cine doméstico digital es un espacio monumental construido hacia 1960. La historia de la industria textil en Salvatierra tiene tres edificios interesantes para los visitantes: el que ocupó la fábrica llamada de San Isidro Batanes de los Hnos. Argomedo, la llamada fábrica de telas La Electricidad de Remigio Villafuerte y la llamada Carolina y Reforma, S.A, que se extinguió en 1973. Para documentar es historia anoto una liga al blog Arcadia Salvaterrense:http://arcadiasalvaterrense.blogspot.mx/2010/09/industria-textil-de-algodon-en.html Hay que notar la amplitud de espacio y las dimensiones de las telas que son ahora de estándar internacional. En 1992 lo ancho de las telas era de 84 cm, y publicaremos un telar de ese tiempo que se conserva como muestra de museo.

Posted by Pascual Zarate Avila on Miércoles, 2 de julio de 2014

sábado, 22 de octubre de 2011

Poema al fundador de la ciudad de San Andrés de Salvatierra por Hugo Ramón García

A LA MUY NOBLE Y LEAL CIUDAD
DE SAN ANDRÉS DE SALVATIERRA

García Sarmiento* descubrió la vera,
del excelente valle su belleza,
dio su nombre, su espada y su nobleza
para fundar ciudad de primavera.

Gloriosa hoy, gloriosa en la primera
luz de tu sol con la que siempre reza,
donde es un himno tu naturaleza,
donde está Dios cuidando tu pradera.

No dejes que me vaya Patria mía
sin la esperanza de tu verde tierra,
sin la promesa de volver un día;

y al verme recobrar mi domus terra,
al llegar por tu estrada te diría:
¡mi ciudad, San Andrés de Salvatierra!

             Hugo Ramón García

                                     −Registrado, Universidad de Guanajuato, Dirección General de Docencia                                                                            
  *En alusión especial de dedicatoria,  al fundador de la ciudad, Don García Sarmiento de Soto Mayor, Conde de Salvatierra y Marqués de Sobroso, Virrey de la Nueva España. 

    
RIMA DEL POETA

Se fue el poeta en silencio
la noche de luna llena,
se fue alcanzando las doce
por una empedrada vera.

Después detuvo su paso,
estando por las afueras,
volvió su mirada triste
para sepultar su pena.

Un verso quedó perdido
en el camino de piedra,
podía leerse: “te quiero
hermosa y dulce doncella
fundida estás en mi sangre
fundida estás en mis venas…”

Dicen que se fue rezando
entre las sendas aquellas,
llevando impresa su imagen
de la que ha sido su estrella,
dicen que se fue llorando
la noche de luna llena.

     Hugo Ramón García

                                                −Registrado, Universidad de Guanajuato, Dirección General de Docencia.−

miércoles, 10 de agosto de 2011

Poema de Hugo Ramón García Guzmán, "Me gustas"

.




Me gustas por tu labio cálido,


tu perfil cautivo, tu mirada infinita.




Porque me convoca tu figura dócil


con la piel de fuego,


de tu cuerpo atónito,


porque te descubres con el mar intenso


y con la arena tibia:


tu silueta insólita;

porque escapas de todo hacia ti misma


con los oros perdidos de la tarde,


exploras de mujer tus emociones


con tu labio entreabierto de misterios.




Me gustas, por no ser la que yo ignoro,


la que nunca vendrá porque te tengo,


por ser, la que yo sé bien que conozco


y la que a veces, invento y adivino...




Hugo Ramón García Guzmán.

jueves, 22 de julio de 2010

Poemas del agua de José Luz Ojeda López por Pascual Zárate Avila

José de la Luz Ojeda López, una antología del agua

por Pascual Zárate Avila


    Para José Luz Ojeda el agua es el hombre, la persona, el ser humano. La interioridad del agua es similar a la del ser humano. Y la vida del agua pasa por cambios como la de los humanos. El agua puede ser una sencilla gota, puede ser un constante manantial, un torrente como ejercito. La manera tan fácil de hacer los parecidos entre los cambios del agua con la vida del poeta, es producto de una amplia identificación con ese elemento de la naturaleza.

    El amor de sí mismo es el amor por el agua, algo muy intenso, siente el agua como gozo, como criatura de Dios. El agua todo lo puede, llega a todos los lugares y se sabe presentar donde este. El agua es como las monadas de los filósofos, encierra en su interior todo el universo. Oigamos:



¿Una límpida perla luminosa,

prendida en un rosal, como por gala?

¿Un rayito de sol, aprisionado

por invisible gasa?

¿Una estrella caída de los cielos.

o… una lágrima…?



Éralo todo: perla

De luz clara,

Un rayito de sol, una estrellita

Y una lágrima.


Pero era algo más bello todavía:


Era una gota de agua.


La puso en una hoja,

Con sus dedos rosados, la mañana,

Para dar al jardín la maravilla

De un engaste de luz sobre esmeraldas,

Y para hablar sin voces,


A las almas…


Era pequeña y breve

(¿no son así todas las gotas de agua?);

pero en aquella pequeñez magnífica

--urna divina y clara--,

como en lago sereno, que no altera

ni el fugitivo roce de unas alas,

el azul de los cielos

palpitaba.



La inmensidad, envuelta en lo infinito

De pequeñez, radiante,

Porque en su ser la inmensidad estaba.

Y, siendo toda azul,

Era tan blanca

Como un albor de luna: pequeñito

Mundo de claridad inmaculada.


Mas cuando el sol de fuego

Con un beso de gloria la besaba,

No era sólo un fulgor:

Era una llama

Que los ojos, vencidos,

Deslumbraba.



¡Divino privilegio el de las cosas

pequeñitas y blancas:

atraer el azul, y revestirse

de sus galas,

arrebatar al sol sus esplendores,

y envolverse en su clámide dorada!



Así, calladamente,

Mi corazón me hablaba,

Cuando, de pronto, el viento

Estremeció las ramas,

Y la gota tembló, rodó a la tierra, que la lluvia enlodaba;

Rodó a la tierra en sombra,

y…se rompió al tocarla.


Primero, perla transparente y diáfana;

Luego, jirón de azul y llamarada;

Después, rayo de luz que se caía,

Y, al fin, lodo que mancha…



¡Ay! ¿Por qué se desprende de la altura

una gotita de agua…?


Yo la miré caer, con esa angustia

Que me sacude el alma

Cuando veo rodar de unas pupilas

El temblor silenciosos de una lágrima…



Señor: yo quiero ser ese milagro

De una gotita de agua:

La más radiosa de las cosas breves

Y la más breve de las cosas claras.


Así, como esa gota de rocío,

Así quiero mi alma:

Pequeña: que no aliente rebeldías;

Pequeña: que se vea delicada;

Pequeña,

Pero blanca:

Diminuto cristal, urna divina

Para las cosas altas…



Que copie todo el cielo, y que al copiarlo

Sienta su pequeñez tranfigurada

--¡sublime pequeñez, si en ella cabe

todo el azul sin mancha!—

y que envuelta en la lumbre de tus ojos,

hable de Ti, como habla

con su voz de fulgores

la mañana,

¡y que sea como el fuego

que trajiste a la tierra, y quieres que arda!


Pero si, acaso, el viento

Quiere verla por tierra, y enfangarla,


Tómala entonces en tus manos blancas

--¡las manos que no rompen

una gotita de agua!--;

en tus manos seguras, donde el viento

no salude las ramas;

donde sienta que vuelve, tras el viaje,

al hontanar azul de la montaña,

¡y se encienda, temblando, entre sus dedos,

bajo el sol deslumbrante de tu cara…!



Otro concepto importante es la fugacidad de las cosas que pasan sin dejar huella.

Una acción que no va ser recordada, el olvido. El agua, también es la materia sobre la que nada se conserva, todas las formas desaparecen. Y es la afirmación de trabajar sin resultados, como la expresión de predicar en el desierto, en el agua es tanto como escribir en ella.



¿Y por qué has de escribir sobre las aguas,

vientecillo,

si en su inquietud eterna

--movilidad de corazón vacío…--

no se queda ni el trazo vigoroso

que dejan con las quilla los navíos…?



Así le dije al viento,

Y él me dijo:

“Tu incesante escribir sobre las almas

¿no es también sobre el agua, como el mío…?



En el siguiente poema encontramos la gran admiración por la ciudad y sus recursos. Una plena identificación con el destino de sus hijos más notables, la partida, la emigración, que sin embargo era igual que como el río que él veía pasar por Salvatierra, fuerte, animoso y se iba cantando. Igual el poeta, se iba contento porque llevaba la fe, la imagen de la Virgen de la Luz. El Lerma es el más claro símbolo poético de Salvatierra, y sabiendo de su valor y composición con la ciudad, el agua se va cantando al despedirse. Esa imagen es muy fuerte, pues tantos habitantes se van, y la alegría del río la llevan para siempre, son alegres los salvaterrenses y les gusta recorrer el mundo.



Por si fuera esta vez el largo viaje,

quiero vagar a orillas de mi río,

para burlar mi espera, bajo el blando

rumor de sus sabinos,

y aprender el adiós de su corriente,

para decirlo, cuando diga el mío.



Quiero errar por los mágicos hortales

de mi valle nativo,

y llevarme en los ojos el incendio

de un ocaso magnífico.


Quiero sentir, en el hogar, y en torno

de los viejos amigos,

la voz –llena y callada—de todo lo que es mío.



Quiero entrar al santuario de la Madre

con la ternura de cuando era niño;

correr a la mañana de sus ojos

y al cielo azul de su regazo tibio,

y asirme de su mano, por sentirla

después, entre los vuelcos del camino.



Y, en una amanecida,

--alas temblando en oro derretido--,

dejar aquella puerta a donde siempre

llamará, con sus dedos, mi cariño;

lavarme el rostro en la frescura nueva

del primer manantío;

y después por la ruta

--quemada por el sol definitivo—

salir como de fiesta…


¡Porque te juro, Amor,

me iré contigo!

Miguel Cibrían poeta de Salvatierra

Miguel Cibrían

Cibrían con el agua nombra al universo. Una gota de agua contiene las estrellas de la noche. El agua surge de la fuente de la vida, de la sexualidad, y llena su aparato vocal, le da conocimiento para que hable. El agua es procreación, y es analogía, es el origen de todo. El agua como abstracción del pensamiento, como el concepto más universal, que lo mismo describe un sabor que amamanta que los espacios siderales. Escuchemos

El agua que escurre por tu sexo
Ha formado un charco en mi garganta.
En un universo paralelo
El flujo sideral
Arrastra un río de estrellas
Que desemboca en el mar dormido
Que cubre tu mirada:
Tu tiempo en expansión
alimentado por la leche tibia
de tus pechos.

Poema de la ciudad de Salvatierra


Un poema cuando había obreros con algodón en la ropa 

Antonio G. Soto


    Para la poesía de Antonio Soto, la ciudad es una diversidad de lugares con diferente significación: la fábrica, el mercado, las fuentes, el panteón, el río y los encuentros sexuales de los jóvenes en sus orillas, como en el sabinal, y los cambios que se suceden, del desaparecido teatro ideal y de las vestimentas nuevas de las muchachas. La ciudad tiene paternidad y es el lugar de la imaginación en los niños. El poeta define su vida por los lugares que transita, por la repetición de las conductas que terminaran por extinguirse. Esta es la visión de una ciudad civil, campirana, distinta a la de los habitantes de las casonas del jardín, quienes sienten el llamado de la evangelización, de la partida, que deben ir tras su misión civilizatoria a enseñar la fe católica.
Escuchemos la vivencialidad sencilla de un maestro rural:

Cuando la tarde se oscurece
Al paso de las nubes,
Los aguaceros bajan retozando
Por las calles
Y mojan al transeúnte
Con sus manos traviesas
De niño campesino.
Después se van;
Se van
No sé por dónde;
Pero en el cielo hay un señor de siete luces
Que rompe la humedad con su guitarra
Y sus notas se alejan transparentes
Sobre la faz de un verde rebozante
Que cubre la región del Huatzindeo.

II
La mañana puntual
Vacía su cántaro de imágenes.
Salvatierra despierta
En la colina.
Los obreros acuden al llamado
De la sirena impertinente
Y las mujeres con sus bolsas de mandado
Van y vienen por calles
En la refriega diaria de la vida.

III
Ya no tengo la infancia;
Pero estoy en tus huertas guayaberas
Cargado en la memoria
La imagen franciscana
Con el lobo a sus pies;
Lamiendo sus sandalias.

IV
Soy la lechuzaque caza por las nochesa la orilla del río,
donde a veces las sombras
de los enamorados
se vuelven llamas
y se van en pos de las estrellas.

V
En cada insecto cruzo los maizales
Y em poso en los ojos
Del último coyote.
Cabalgo en la cresta de las olas
Y en las aletas de los bagres.
Soy el lamento del sapo
En busca de pareja
Y el violín del grillo milenario.
En los viejos sabinos
Soy el eco de las aves que huyeron
Un día después de la tormenta.

VI
Salvatierra:
De donde vienes vengo,
En la pezuña del caballo,
En la afilada punta del gorguz
Y en la coyunda cruel.
Del jorongo, huarache y calzón blanco.
De los metates y machiguis,
De allá vengo.
De las chozas de paja y las haciendas,
De los tranvías tirados por mulas,
Del teatro Ideal que aún recuerdo.
Vengo en el tiempo, de tu tiempo
Entre las patas de la hormiga zigzagueando,
De las raíces que guardo en tu panteón.

VII
Hoy;
Todo es diferente.
Mis ojos de cigarra
Se fijan a los tenis
Y a las playeras
Que lucen las muchachas

VIII
…espero el deceso de mis sueños
con estas manos tristes
sudando la impotencia:
entro y salgo en el cuadro más difícil
que Vincent Van Gogh
hubiese imaginado.

IX
Por las venas oscuras de mis brazos
Transita el llanto de la noche
Con la carga inocente de unos besos
Y las sandalias de una pena interminable.
Pero también me entregas una máscara sonriente
Cuando el ídolo soy de los infantes
Y recorremos en notas de alabastro
Las brillantes galaxias de la imaginación.

X
Por ello,
Déjame viajar en las cenizas de mi cuerpo
Para volver un día en las túmba
gas lunares,
Disfrutar de las obras Carmelitas,
Honrar el espíritu fundador
Y humedecer mis pasos
En la fuente de los perros.

Bueno hemos dado un breve recorrido por las formas distintas de sentir de los poetas de Salvatierra, y hemos visto cómo con la imagen del agua expresan distintas cosas, distintas penalidades, variada mentalidad. Pasamos de la asociación del agua con la religión a la asociación del agua con el canto de sí mismos de los poetas más recientes.

Poema de Tayde Martínez

Tayde Martínez

por Pascual Zárate Avila
Cronista de Salvatierra



En el sueño poético presentado por Taide encontramos que el agua es el elemento que expresa de manera más íntima sus deseos de relación perfecta con una pareja masculina. A lo masculino le representa por afluentes de ríos y ella misma es un mar, luego lo simboliza con una vela de barco, un mástil que sostiene a las velas cuando se hinchan de viento nos hacen pensar en la sexualidad masculina que es transportada en un mar que palpita a cada ola y que son escalofríos femeninos. En el sueño la poeta tiende a lo perfecto, a escuchar lo mejor sobre ella. Gracias al agua puede hacernos pensar una escena de pareja sin que pongamos reservas morales, que pensemos la relación acariciante de una mujer y un hombre de manera que creemos secreta por nosotros, como si sólo a nosotros se nos ocurriera asociarlo a sus imágenes del mar y la vela navegando por lugares desconocidos. El agua y la perfección de una conversación de pareja tiene en Tayde una expresión novedosa para la poesía salvaterrense. Para ella lo masculino es perfume que penetra, es lluvia invernal que cae despacio en un abrazo triste y dulce. Leamos:

Ven, acércate. Por que hoy quiero

Respirar tu perfume y que
Penetre cada poro de mi
Ser. Quiero que el sol brille
Y descanse sobre mi.
Afluentes de tus ríos sean
Mis mares, hoy navegaremos
Juntos, tu serás mi vela y
Yo te guiare a lugares

Desconocidos.
Pon tus manos sobre mis
Manos, y tus ojos en mi
Alma…
Quiero que tus dedos escriban
Mil historias en mi pelo
Y cubras mi espalda de

Tiernos besos.
Hoy quiero que me digas
Toda la verdad, y también
Las más grandes mentiras:
Que soy la mujer más linda,y que jamás te apartarás
de mí.

Una vez más toma mi rostro
Y mírame a los ojos, como si
Ya no los fueras a ver jamás.
Enciende el escalo frío en todo
Mi cuerpo, sé la lluvia de invierno
Y déjate caer despacio
En un triste y dulce
Abrazo de amor.

Hoy sé la ola de amistad que
Llega hasta mis playas, y
Conviértete en la brisa
Refrescante que acaricia mi
Alma.Hoy tu serás semilla de un
Árbol de sueños que
Que me haga olvidar.

Ven, acércate. Tengo mil
Pensamientos en mi mente,
Mil secretos que contarte.
Ven, escúchame. Necesito
Pedirte algo.

domingo, 7 de marzo de 2010

Todos somos sor Juana Inés de la Cruz


“Pueblo de Dios, Guatzindeo” una luminosa descripción de Salvatierra



Jorge Ojeda Guevara presentó el libro en el Museo de la Ciudad

por Pascual Zárate Avila


    La identidad cultural construida desde el origen y en “Rumbo a cuatro siglos de recio andar” es el registro humanista de Salvatierra que nos presenta el libro de Jorge Ojeda Guevara, quien consagra 490 páginas para narrar la edificación de los templos refiriendo una mención a los constructores arquitectónicos, a los poetas y resaltando la figura del pintor religioso Alfredo Ojeda Villagómez.

    Para asistir a la presentación del libro efectuada en la sala principal de exposiciones del museo, llegaron distinguidos visitantes cargados de recuerdos: Maria Elena Calderón Ojeda, sobrina de José Luz Ojeda; Lucero López Castillo, hija de Ana María de López Tena; Francisco Guisa Hoheistein, hijo de Jesús Guisa y Azevedo.

    Enriqueció las reflexiones sobre el título del libro de Jorge Ojeda, el cronista de Tarimoro, Damian Méndez Sandoval, quien relató las principales cualidades del cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, reseñando la biografía infantil de sus años de vida en Tarimoro, transcurrida entre la tienda y la hacienda de sus abuelos.
    
    El panel de comentaristas sobre el libro presentado recibió la cátedra estelar de Francisco Guisa Hoheistein, quién definió el aporte principal de Jesús Guisa y Azevedo, “fue un perpetuo promotor de amor a Salvatierra”. Anunció su próxima residencia en la ciudad para formar actores y montar obras de teatro clásico, apoyando su confianza en la solidaridad de las familias de Salvatierra.
    Ana María de López Tena se hizo presente en la sala de exposiciones de una manera nostálgica en las evocaciones de Pascual Zárate Avila, quien le reconoció su historia personal como una biografía similar a la de sor Juana Inés de la Cruz: mujeres que visten ropa varonil para adentrarse en el estudio, autodidactas ambas y unidas como poetas místicas influidas por santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz en el tema de Dios.

    El gran poeta José Luz Ojeda Guevara se guardó en la memoria de María Elena Calderón Ojeda quien lo recordó al final del panel ante la ausencia del cronista de Salvatierra, Miguel Alejo López, encargado de hablar del padre Lucito.
Jorge Ojeda reseñó de manera sintética los demás temas del libro: Federico Escobedo Tinoco, Emilio Valtón, Luis Castillo Pérez, fray Andrés de San Miguel y Alfredo Ojeda, a quien le dedica el libro como hijo agradecido de su origen biológico, geográfico, idiomático, religioso, urbanístico y pictórico.
    
El rector de UNITESBA, Joel Aguirre, lo felicitó por sus publicaciones que van desde libros de diseño arquitectónico llegando al actual, de homenaje a la identidad familiar y municipal propia de toda la nación.

    Entre los asistentes estuvieron Carlos Nava, Francisco Medina Solache, Aída y Jaime Guerrero, Marilú Ortiz, Rosita Rosillo, Felipe Cervantes, Fernando Zárate Ortiz, Javier Cardoso, Javier Pérez Madrigal, Javier Carreño y el pintor Arreguín Aboytes por citar sólo algunos.